En
junio del 2006 encontraron muertos a tres presos de Guantánamo,
colgados en sus celdas con lo que parecían sogas improvisadas.
Aunque el Departamento de Defensa declaró "muertes por suicidio",
recientemente el Servicio Naval de Investigación Criminal (NCIS, por
sus siglas en inglés) encontró pruebas contrarias al suicidio,
incluyendo el hecho de que las manos de los presos estaban atadas a
sus espaldas. Las pruebas del NCIS sugieren que los presos murieron
en interrogatorios mortales que incluyeron la técnica de "asfixia
controlada" llamada dryboarding en inglés, literalmente
"embarque en seco", variantes del "submarino" utilizado en países
como Chile bajo la dictadura militar, que consistía en asfixiar al
prisionero con una bolsa plástica sobre su cabeza o inmersiones
prolongadas con boca y nariz bajo el agua.
La noticia censurada, validada el 21 de noviembre del 2011 por la
página web de la Fundación MediaFreedomInternational.org, indica que
la prisión de la Base de Guantánamo despertó controversias desde que
en el 2002 fue establecida como centro de detención e interrogatorio
de "prisioneros de guerra" calificados así por la Administración
Bush. Guantánamo es un territorio de Cuba ocupado ilegalmente por
EE.UU. desde 1903.
La investigación del 2006 del NCIS se actualizó con publicidad
reciente merced a una historia periodística reportada el 3 de
noviembre del 2011 por el periodista de investigación Almerindo
Ojeda, de Truthout, cuyo extenso trabajo sobre los informes del NCIS
plantean demasiados cuestionamientos a la historia oficial
originalmente presentada a la prensa por las autoridades
estadounidenses de la época Bush. Muchos de los informes del NCIS
dan lugar a las siguientes preguntas:
—¿Por qué los prisioneros se encontraron colgados con las manos
atadas por la espalda?
—¿Por qué los prisioneros se amordazaron con tela adhesiva?
—¿Por qué tres presos tenían máscaras?
—¿Por qué apareció una camiseta ensangrentada alrededor del
cuello de uno de los prisioneros "suicidas"?
—¿Por qué desapareció una página completa del libro de registro
del comienzo del día en que fueron "descubiertos" los muertos?
—¿Por qué los órganos de la garganta de uno de los presos fueron
extirpados por completo?
Los análisis de Ojeda también traen noticia de varios testimonios
de guardias que trabajaban en Guantánamo, quienes dijeron haber
visto el traslado de tres presos a centros secretos de detención al
interior del centro naval. Estos prisioneros más tarde fueron
llevados, ya fallecidos, a la clínica médica con la garganta rellena
con trapos informes y moretones visibles en el cuerpo.
El ciudadano estadounidense ali Al-Marri fue sometido al
dryboarding cuando fue declarado "combatiente enemigo" por
George W. Bush en el 2003, escapando de su propia muerte a manos de
los interrogadores del gobierno. Conectando los interrogatorios
descritos por Ali al-Marri con los dryboarding de tres
prisioneros reportados por los informes del NCIS, Ojeda llegó a la
conclusión de que la muerte por "asfixia controlada" era la
explicación más plausible hallada hasta el momento y, sin duda,
mucho mejor que la historia oficial de suicidio por ahorcamiento.
Es necesaria una mayor investigación de las muertes en
Guantánamo, concluyó el informe de Ojeda: "A la luz de las preguntas
sin respuestas, una cosa está clara: hay necesidad de una
investigación exhaustiva, independiente y transparente sobre lo
ocurrido el 10 de junio del 2006 —las muertes en Guantánamo— y más
ampliamente, una investigación exhaustiva, independiente y
transparente sobre todas las prácticas y políticas de detención
dictadas en EE.UU. desde los ataques terroristas del 11 de
septiembre del 2001".
En marzo del 2012, Christof Heyns, Relator Especial de Naciones
Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias,
reconoció que estaba investigando evidencias de las autopsias que
plantean dudas sobre las explicaciones oficiales respecto a las
muertes de Abdul Rahman al Amri y Mohammad Saleh al Hanashi,
fallecidos ambos por suicidio, según el Departamento de Defensa (DoD),
en el 2007 y el 2009, respectivamente.
Los nuevos detalles que rodean sus muertes, informados por
Truthout, impugnan el relato del gobierno sobre lo que pasó. La
nueva información se elaboró a partir del examen de los informes de
autopsias de los presos y otros hallazgos en relación con sus
condiciones de reclusión en Guantánamo, incluidas las declaraciones
de detenidos y sus abogados.
Los informes de autopsia comprobaron que el ciudadano saudí Abdul
al Amri, encontrado ahorcado —según el DoD— pero con las manos
atadas a la espalda, tenía en su cuerpo presencia de la
controversial droga mefloquina (Lariam), que puede causar efectos
neurotóxicos y psiquiátricos secundarios graves, como psicosis.
En el caso de Mohammad al Hanashi, los examinadores de la
autopsia declararon que nunca vieron el dispositivo real (o
ligadura) por la que afirmaron se habría estrangulado hasta morir.
Según se informa, la ligadura se realizó con una banda elástica de
un par de calzoncillos blancos, pero informes de prensa indicaron
que en ese tiempo en Guantánamo este no era el tipo de ropa interior
usada por los presos. También hay duda de que Al Hanashi haya estado
bajo vigilancia de suicidio por "cinco intentos anteriores a su
muerte" porque al cadáver no se le encontró el requisito
reglamentario de la "bata suicidio", normalmente utilizada con
prisioneros activamente suicidas.