Matanzas.— Con un
estadio Palmar de Junco repleto de aficionados y la presencia de
Esteban Lazo, vicepresidente del Consejo de Estado, los habitantes
de esta ciudad recordaron el primer juego oficial de pelota en la
Isla.
En sencilla ceremonia, antes de iniciar el tope entre los equipos
de Mayabeque y Matanzas, autoridades del Instituto Nacional de
Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) y la Dirección
Nacional de Béisbol reconocieron a atletas destacados del
territorio.
Higinio Vélez, director de Béisbol en Cuba, premió a los
historiadores Alfredo Santana, Reynaldo González Villalonga y Olga
Lidia González, quienes aportaron, durante años de intenso trabajo,
elementos que conforman la historia del emblemático terreno de
pelota.
El remozado estadio Palmar de Junco, Monumento Nacional, acoge un
proyecto de desarrollo local que vincula a la comunidad y al
turismo, garantía para la continuidad y el desarrollo de la
institución.
Un juego aquí es una gran emoción para el pueblo, no importa que
sea un estadio pequeño, comentó a la AIN Jorge Luis "Tati" Valdés,
uno de los más renombrados pitchers cubanos, quien recordó que fue
en el Palmar de Junco donde jugó pelota desde los 12 años de edad.
Lázaro Junco, a quien la afición denominó "Papá jonrón",
compartió con numerosos aficionados y confesó su cariño por la
instalación donde se jugó al béisbol por primera vez de manera
oficial con uniforme, árbitros, reglas y anotaciones, y en la cual
él conectó también sus primeros cuadrangulares.
El 27 de diciembre de 1874, en el Palmar de Junco se enfrentaron
los equipos de La Habana y Matanzas, desafío que concluyó con
victoria para el primero, según reportan publicaciones periódicas de
la época.