¿Su guarida? El Estadio Panamericano, donde junto a su mentor
Rubén Camino, sus coequiperos Yankiel Lara y el juvenil de 16 años
Marcos Molina engranan su maquinaria. Así los sorprendí repitiendo
una y otra vez los ejercicios de agarre de la garrocha con el
impulso final, y trabajando la coordinación de piernas y brazos.
Luego de cumplimentar la sesión, accedió a conversar con
Granma.
¿Sabor amargo el de la capital británica y este año?
Quizás te asombre esto, pero fue un año positivo, tanto en lo
físico como en lo psicológico. Nuevas experiencias y escenarios
competitivos después de haberme insertado en la elite. En Londres
todos vieron que se me partió la pértiga, la estrategia se me fue al
suelo, con el cambio hacia otra más blanda tuve que bajar la altura
de los agarres, además del schock psicológico, no era la
primera vez que me pasaba, pero sí al máximo nivel. Incluso ese
fallo inicial sobre 5.50 me dejó fuera de la final. Luego, para
rebasar los 5.60 necesitaba pértigas duras y no las tenía.
¿Aún sin resolver el caso pértiga?
"No es la ideal pero hay que batirse con las que tenemos".
Sobre ese parecer profundizó Camino:
"Tanto Lázaro como Yankiel utilizan las mismas pértigas, cuando
el primero se mueve fuera de Cuba, Lara sufre pues debe continuar
entrenando y...
"En la actualidad esperamos un envío de seis garrochas, —para
tener una idea de lo que hablamos baste decir que estos implementos
se fabrican de fibra de vidrio o carbón, miden entre cuatro y cinco
metros y pueden costar entre 700 y 900 euros—, con ellas pretendemos
estabilizar el trabajo, y en el caso de Borges y Yankiel buscar
marcas para el Mundial de Moscú, entre el 10 y el 18 de agosto
próximos. Te diría que aspiramos a más, a que sean finalistas ambos.
Necesitará rondar Borges los 5.80 (más-menos cinco centímetros) y
Lara 5.65 (con el mismo margen)".
Por su parte, Lázaro Borges analizó que lo principal es
recomenzar a trabajar fuerte y con la autoestima elevada. El plan
está diseñado en función de perfeccionar la técnica en este minuto.
El 2012 fue un año intenso y muy movido, con dos giras y una lesión
en mi hombro izquierdo, el brazo de apoyo, pues con el derecho
realizo la palanca. Con un grupo de ejercicios que me recomendaron
mi médico y mi fisioterapeuta estoy bastante fortalecido, aunque en
sentido general me urge incrementar la masa muscular de todos los
planos superiores. Lo necesito para aumentar la altura del agarre y
competir con pértigas más fuertes. Suelo hacerlo con una que soporta
195 libras de fuerza y tiene 15.3 de flexión. Eso, unido a mi
carrera de impulso y despegue como principales potencialidades, me
debe aportar mayor altura.
¿Oxigenado y listo para esta temporada?
"Espero que sí. Tras la Olimpiada, prolongamos tres semanas la
estancia en Europa para salir del bache psicológico y ahora entreno
enfocado, sereno y con pretensiones".
Urgido está el capitalino, muy complacido además con la presea de
plata de su homóloga Yarisley Silva, de traducir toda esa motivación
en resultados. Solo así podrá escalar posiciones del escaño 37 en el
que terminó ubicado en el ranking universal con una altura de
5.60, alcanzada en su estreno en el Grand Prix de Ponce, Puerto
Rico, bastante lejos de los punteros, el alemán Björn Otto (6.01),
el francés Renaud Lavillenie (5.97) y el también germano Malte Mohr
(5.91).