La
Asamblea General acordó hoy la realización de una conferencia final
para un Tratado sobre el Comercio de Armas, a celebrarse del 18 al
28 de marzo en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.
La convocatoria aparece en una resolución aprobada este lunes por
133 votos a favor, ninguno en contra y 17 abstenciones tras
numerosas dificultades registradas en las diversas etapas de
negociación del tema, iniciadas hace más de cinco años.
El texto indica que la anunciada cita se regirá por un reglamento
adoptado en julio pasado durante la más reciente fase de discusiones
que no consiguió acuerdos concretos sobre el tratado luego de cuatro
semanas de debates.
También establece que el borrador para la negociación será uno
presentado en aquella ocasión, "sin perjuicio del derecho de las
delegaciones a presentar propuestas adicionales".
Esa redacción trata sobre la prevención, combate y eliminación
del tráfico ilícito de armas convencionales y el desvío de esos
artefactos hacia el mercado ilegal usos finales no autorizados.
En la lista de armamentos incluidos en el texto están los
vehículos, aeronaves y blindados de combate, sistemas de artillería
de gran calibre, helicópteros de ataque, buques de guerra, misiles y
lanzacohetes y armas pequeñas y armas ligeras.
Con vista al eventual tratado, muchos de los países insistieron
durante las negociaciones en la necesidad de un proceso inclusivo y
transparente que tome en cuenta las posiciones y preocupaciones de
todos los Estados.
Al respecto, se pronunciaron por un tratado sólido, universal y
efectivo, con normas generales para que todos los países puedan
realizar de manera ordenada las operaciones de importación,
exportación y transferencias de armas convencionales.
Y todo eso, sin afectar sus intereses de seguridad nacional, ni
el derecho legítimo de los Estados a fabricar, importar y conservar
armas pequeñas y ligeras para atender a sus necesidades de seguridad
y legítima defensa.