DAMASCO.—Un
grupo de opositores armados al gobierno del presidente Bashar Al
Assad asesinó a una familia en la provincia de Hama, en el centro
del país, hecho en el que se cuentan mujeres y niños como parte de
las víctimas.
Los insurgentes fotografiaron además los cuerpos sin vida para
exhibirlos y achacar la responsabilidad de la matanza al Ejercito
Árabe Sirio, de acuerdo con una fuente del Ministerio de
Información.
Vecinos de la ciudad de Helfaya, donde se perpetraron los
asesinatos, afirmaron que los insurgentes sabotearon también
instalaciones públicas y gubernamentales, incluyendo la clínica de
la ciudad y la sede de la municipalidad.
Los propios ciudadanos solicitaron al Ejército intervenir, tras
los cual los irregulares fueron perseguidos y se les provocó varias
bajas entre muertos y heridos.
Tales sucesos ocurren en momentos en que el enviado especial de
la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lakhdar Brahimi, se reunió con el
mandatario para hallar una solución negociada a la crisis que sacude
al país desde hace casi 21 meses.
Los combates entre las fuerzas armadas y los grupos de
insurgentes, entre los cuales militan un elevado número de radicales
sunitas y miembros de la red terrorista Al Qaeda, han provocado unos
42 mil muertos, según estimados.