BERLÍN.—
El aumento de la pobreza y la desigualdad son temas que destacan
entre las principales noticias que preceden la Navidad en Alemania,
uno de los países más ricos de Europa.
Las grandes iglesias de la nación germana advirtieron en sus
pláticas por la celebración acerca de una división de la sociedad,
demandando a la vez más solidaridad con los pobres.
"Los pobres quedan atrás, mientras la riqueza aumenta en las
manos de unos cuantos", dijo en una entrevista con el diario Ruhr
Nachrichten el presidente de la Conferencia Episcopal Alemana,
Robert Zollitsch.
Mientras, el presidente de la Iglesia Evangélica de Alemania (EKD),
Nikolaus Schneider, subrayó el peligro de una marginalización de
cada vez más ciudadanos alemanes.
"El mensaje de Navidad nos exige levantar nuestras voces a favor
de estos seres humanos, al trabajar por más justicia social", dijo.
Hace unos días, el Paritaetischer Wohlfahrtsverband, la mayor
asociación caritativa de Alemania, publicó un reporte sobre el
aumento alarmante de la pobreza en el país como consecuencia de la
política neoliberal del gobierno de la canciller Angela Merkel.
El reporte menciona la reducción del empleo público y la
redistribución del ingreso desde abajo hacía arriba como dos razones
del aumento de la desigualdad en Alemania.
En una entrevista con el diario conservador Die Welt, el
presidente del Paritaetischer Wohlfahrtsverband, Ulrich Schneider,
defendió un salario mínimo garantizado y un aumento de la ayuda
social estatal.
El partido socialista, que mantiene 75 escaños en la cámara baja
del parlamento alemán, el Bundestag, también apoya estas propuestas.
Los socialistas señalaron reiteradamente que los más ricos en la
sociedad alemana disponen de 4,8 billones de euros.
Por ello, la izquierda alemana y asociaciones caritativas exigen
la reintroducción del impuesto sobre la propiedad, suprimido en
1997, y el aumento del impuesto a la herencia tal como del tipo
máximo del gravamen.