Aunque convertido en primer exportador mundial de café, Vietnam se
mantiene fiel a su milenaria cultura del té, cuya semana bienal de
rendirle pleitesía comenzó este fin de semana en la provincia
central de Lam Dong.
Todo un festejo, consta de un variado programa que incluye
presentación de variedades de la planta camelia cultivada en esa
región del altiplano, la producción y el procesamiento del más
popular brebaje de los vietnamitas y sus arraigados hábitos de
consumo.
Se convierte a la vez en espacio de promoción comercial y
seminario científico sobre el cultivo y conservación del té en un
evento en el que se espera la concurrencia de miles de visitantes
animados por demostrar su apego a la bebida nacional, enriquecer
conocimientos y hacer negocios.
Vietnam es el quinto exportador mundial de esta bebida, después
de Kenya, la India, China y Sri Lanka, y el segundo productor del té
verde, sólo superado por China, a lo cual dedica un área de 124 mil
hectáreas, con un rendimiento anual de 210 mil toneladas.
El 76 por ciento de ese volumen se destina al extranjero para un
ingreso de 243 millones de dólares y sus principales mercados son
Pakistán, Taiwán, Indonesia, Rusia, China, Afganistán, Estados
Unidos, Irán, Polonia y Malasia.