Torneo Playa Girón

Robeisy se impone; Camagüey repite

Ariel B. Coya

SANCTI SPÍRITUS.— Zanjado el debate, no queda más que rendirse a la evidencia: Robeisy Ramírez es un tren imparable. Tiene solo 19 años y cara de niño, pero cada día que pasa asombra más al concierto boxístico a golpe de demostraciones como la que ofreció ayer en la sala Yayabo para conquistar los 56 kg en este Girón, apenas unos meses después de haberse proclamado campeón olímpico de los 52. Y lo que tiene más mérito: frente al vigente campeón mundial, el pinareño Lázaro Álvarez.

Foto: Ismael BatistaEl monarca olímpico cienfueguero de los 52 kg (a la izquierda) se coronó en los 56 sobre el vigente campeón mundial Lázaro Álvarez.

No en vano, el primer cara a cara entre ambos zurdos era el combate más esperado de la tarde, pero el cienfueguero lo resolvió bien temprano. Tras cerrar el primer round 6-2, con su rival arrinconado en una esquina, impuso también los compases en los dos siguientes y terminó adjudicándose la corona con un veredicto favorable 15-8.

Antes, como él, igual habían establecido con éxito su confirmación en otras divisiones, los también medallistas de Londres, Roniel Iglesias y Yasnier Toledo, quienes, eficaces y resueltos, vencieron en cada caso 20-7 y 22-15 al santiaguero Arisnoidys Despaigne y al guantanamero Jorge Moirán, para titularse en los 69 y 64 kg.

Mientras, el pinareño Yasiel Despein frenó en seco 23-15 la racha del santiaguero Carlos Banteur, quien buscaba eslabonar su quinta corona consecutiva en estas lides, instalado ahora en los 75 kg. Aunque la gran sorpresa del día la aportó el juvenil capitalino Yoandry Toirac, al imponerse 18-12 a Erislandi Savón entre los superpesados, recetándole incluso un conteo de protección en el primer asalto.

Por lo demás, el espirituano Yosbany Veitía (49) retuvo su corona en esta edición 51, por la no presentación del guantanamero Yunier Hechavarría, inhabilitado por el reglamento para actuar en la final, tras su éxito en semis por la descalificación del matancero mundialista juvenil Andy Cruz, quien le propinara un golpe bajo. A la par que otro anfitrión, Dariesky Palmero (52) derrotó 19-12 al villaclareño Víctor Águila, el guantanamero Iván Oñate (60) hizo pesar su experiencia 19-9 ante el prometedor matancero Luis Oliva, como mismo había hecho antes con los capitalinos Armandito Martínez y Alexei Guibert, y los agramontinos Julio César La Cruz (81) y Leinier Peró (91) reeditaron sus títulos por 26-8 y 22-9 ante los indómitos Yaikel Kindelán y José Ángel Larduet, respectivamente. De modo que Camagüey, con tres títulos (3-0-3) volvió a sobresalir entre los elencos, escoltado por Pinar del Río (2-1-2), el anfitrión Sancti Spíritus (2-0-1) y Guantánamo (1-3-4), mientras Santiago de Cuba, que llegó a incluir cuatro finalistas, se marchó sin oro.

 

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