Biografía de una conducta

El escritor Reinaldo Suárez reconstruye los años de formación del comandante Faustino Pérez en un libro laureado con el Premio UNEAC 2011

PEDRO DE LA HOZ
pedro.hg@granma.cip.cu

Faustino, dejando jirones de sí mismo no es una biografía al uso. Precedida por una exhaustiva investigación bibliográfica y testimonial, que incluyó el conocimiento personal del sujeto biografiado, Reinaldo Suárez, jurista de profesión que ha alternado la docencia en la Universidad de Oriente con la indagación y escritura sobre temas históricos en dos parcelas complementarias, el ideario martiano y la memoria de la Revolución triunfante en enero de 1959, concibió un ensayo germinal para entender en su integralidad el perfil y las contribuciones de uno de los protagonistas de la épica que nos ha llevado hasta aquí, el comandante Faustino Pérez.

Foto: Walfrido OjedaFaustino Pérez Hernández (Taguasco, 1920–Ciénaga de Zapata, 1992). Este 24 de diciembre se cumplen 20 años de su deceso.

La conjugación de pasión y objetividad evidentes en el proceso de aproximación a la personalidad del destacado combatiente y la ruptura de códigos convencionales en el tratamiento del género, inclinaron decisivamente la balanza para que el jurado del Premio UNEAC de Biografía 2011 reconociera triunfador al libro de Suárez, que ahora Ediciones Unión pone a disposición de los lectores.

Todo apunta a que esta de Suárez es solo la parte inicial de un proyecto mayor de biografía, puesto que se limita al plazo que va del nacimiento de Faustino en un paraje de la geografía rural espirituana al joven militante de la Ortodoxia que encontró en Martí una guía para superar la mutilación de la República soñada por el Apóstol y que, como refiere el autor, aún sin distinguirse en el mapa político previo a la asonada del 10 de marzo de 1952, se hallaba listo para encauzar su potencial revolucionario.

No obstante, el valor del conocimiento aportado por Suárez permite visualizar los rasgos de la formación de un carácter en un contexto compartido por los hombres y las mujeres de su generación y explica las raíces de una conducta ética que el tiempo puso a prueba y lo hizo crecer.

Del Faustino posterior a esa fecha conocemos los hitos cronológicos fundamentales: la participación en las tareas insurreccionales, el enrolamiento en la expedición del Granma, la cercanía a Fidel en el infierno de Alegría de Pío, la designación al frente de las tareas del Movimiento 26 de Julio en la clandestinidad, la preparación y el fracaso de la Huelga de Abril, la reincorporación al Ejército Rebelde y su misión al frente de la Administración Civil de los territorios liberados, y luego de Enero, la asunción como Ministro de Recuperación de Bienes Malversados, la fundación del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, las responsabilidades partidistas, estatales y diplomáticas y los últimos días en el programa de transformación de la Ciénaga de Zapata.

Suárez anticipa esa trayectoria en la introducción del libro, con valoraciones de sus compañeros de lucha y una propia en la que coloca al biografiado en la perspectiva de su legado, sin escamotear aristas contradictorias y ofreciendo, de paso, datos enriquecedores, quizás el más sorprendente aquel que revela por primera vez el contexto en que Fidel calificó a Faustino como "la conducta de la Revolución".

De los juicios recogidos por Suárez, solo citaré dos. Uno, del Che Guevara, que como todos los que conocen la historia del periodo insurreccional, fue sumamente crítico en aquel momento con el biografiado: "Faustino siempre fue considerado un compañero honesto y arriesgado al extremo (... ) de su calidad revolucionaria da cuenta toda su trayectoria". Otro, de Raúl, quien en su diario de campaña escribió: "... es magnífico para estos ajetreos de guerrillas". Y añadió: "Además, su presencia purifica cualquier ambiente".

Ensayos biográficos como el de Suárez se nos hacen imprescindibles en este y los tiempos por venir, en tanto responden a la necesidad de abordar figuras, episodios y etapas de una historia que debe formar parte del acervo de las generaciones emergentes en las últimas cuatro décadas del siglo pasado y de las que constituirán el relevo revolucionario.

 

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