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Fábrica de escobillas de carbón de Cienfuegos
Sustituye
importaciones para la industria azucarera
JULIO MARTÍNEZ MOLINA
CIENFUEGOS.— Con una capacidad de producción diaria de 200
unidades, presta funciones desde inicios de noviembre una fábrica de
escobillas de carbón para motores eléctricos, al servicio directo de
la industria azucarera del país.
Es
destacada la productividad de los operarios.
Única de su tipo en Cuba, esta entidad encargada de sustituir
importaciones de dichos dispositivos, fue montada en el Taller de
Servicios de Transporte y Mecanización (T-15) de la Empresa de
Servicios Técnicos Industriales, adscrita al Grupo AzCuba.
Joel Aroche Enríquez, al frente del objetivo económico, explicó a
Granma que las escobillas funcionan cual suerte de conductor
eléctrico dentro del propio motor y resultan imprescindibles para su
funcionamiento; sobre todo los de alto voltaje.
También son empleadas —prosigue— en turbogeneradores, máquinas de
soldar y centrífugas; así como dentro del transporte automotor (en
los alternadores y motores de arranque), amén de líneas de
electrodomésticos hogareños.
No obstante, el objetivo del centro es producirlas para el sector
azucarero; y una vez cubiertas sus necesidades, expandirse hacia
otros terrenos que requieren de tales componentes.
Ya miles de las escobillas elaboradas en la fábrica fueron
distribuidas a los ingenios en operaciones o listos para arrancar en
la actual zafra. A escala nacional, según Aroche, el sector posee
una demanda anual de cerca de 12 mil unidades, las cuales la planta
estará en capacidad total de satisfacer.
Los operarios recibieron una preparación práctica por parte de
ingenieros pertenecientes a una sobresaliente firma en este campo,
la cual asesora el proyecto.
El gerente principal de esa empresa, Matthias Butte, consideró
que el arranque de la fábrica no solo le permitirá a nuestra nación
poseer plena autosuficiencia de escobillas, sino además exportarlas
hacia naciones vecinas del Caribe.
FLUJO TECNOLÓGICO CIENTÍFICO Y ORGANIZADO
El enclave cuenta con 16 máquinas herramientas y un sistema de
extracción de desechos de polvos (grafito y cobre) y de gases
tóxicos del estaño, para preservar tanto el medio ambiente como la
salud de los operarios.
Pese a las modernas máquinas, es la ejecución una faena de alto
componente manual, lo cual implica seriedad, profesionalidad y
productividad por parte de los obreros.
El operario Joel García González, expresó que el flujo
tecnológico se sustenta en premisas científicas y corre de forma muy
organizada.
"El proceso transcurre de esta manera: corte, rectificado,
chaflanes, codos, barrenados, ensamblaje, colocación de soguillas,
remachado y ubicación de terminales, antes del empaquetado y
terminación para envío al destino final", precisó García.
Orestes Feliú Corona, administrador del Taller de Servicios de
Transporte y Mecanización (T-15) donde se encuentra la fábrica,
ponderó el nivel productivo e interés de sus mecánicos, casi todos
jóvenes.
Dijo que desde el punto de vista económico el nuevo centro
reporta ganancias por encima del 20 % de lo obtenido antes de su
apertura. El T-15 alberga otras plantas de piezas de goma,
enrollados eléctricos, reparación de calderas industriales y
maquinado para los centrales, atendidas por 65 trabajadores
vinculados directamente a la producción (la totalidad de la
plantilla). |