Brasil cuenta con seis millones 400 mil menos de pobres al
término de este 2012, afirmó la presidenta del país, Dilma Rousseff,
en un acto con recogedores de materiales reciclables y deambulantes.
Nuestro objetivo el próximo año es avanzar hacia la construcción
de "un Brasil diferente", donde todos tengamos oportunidades y las
mismas posibilidades, resaltó Rousseff al defender los derechos esas
personas.
Puntualizó la necesidad de trabajar en conjunto con el movimiento
nacional de deambulantes para reducir la violencia y homicidios, así
como lograr su incorporación plena a la sociedad.
La mandataria señaló que instituciones del gobierno federal, como
la Secretaría de Derechos humanos y de Combate al hambre, y los
ministerios de Educación y Salud, entre otros, adoptarán medidas en
2013 para prestar una atención priorizada a las personas que viven
en las calles.
Adelantó que instalarán 144 consultorios médicos en las vías y se
habilitarán unos 600 locales para albergar a los deambulantes.
Rousseff invitó a los recogedores de materias reciclables y los
que viven en las calles a incorporarse a los programas sociales de
su administración, con miras a capacitarse y alcanzar mejores
condiciones de vida.
Explicó con el plan "Mi casa, mi vida", las personas con ingresos
menores a mil 600 reales (unos 700 dólares) pueden acceder a comprar
una vivienda digna y el gobierno federal paga más del 90 por ciento
de su valor.
Con el programa "Brasil cariñoso", los ciudadanos con hijos
menores de 15 años de edad recibirán 70 reales (unos 33 dólares),
aseveró al reiterar la disposición de su administración de ayudar a
los brasileños a tener una mejor vida.
La jefa de Estado manifestó su compromiso de continuar en 2013 su
trabajo para reducir la pobreza en esta nación y anunció que el
venidero año vendrá de nuevo a Sao Paulo para reunirse con los
deambulantes y recogedores de materiales reciclables.
El año pasado vine y lo continuaré haciendo en los venideros
períodos, concluyó la presidenta, quien viajará esta tarde a Belo
Horizonte para inaugurar el remozado estadio de fútbol de Mineirao,
una de las 12 sedes del mundial 2014.