Con el serio desafío de duplicar el volumen de azúcar producido
en la contienda anterior, cuando su industria no pudo coronar plan,
el central Amancio Rodríguez, de Las Tunas acaba de iniciar la zafra
2012-2013 en esta provincia.
Las fuerzas y medios en acción disponen de 118 jornadas para
superar el pobre desempeño que han tenido durante los últimos años y
poner esta vez en manos de la economía nacional un saldo que no solo
requerirá molidas altas, estables, con garantía segura de corte,
alza y tiro, sino también elevar en no menos de 1,46 el rendimiento
industrial de la etapa precedente.
El rigor en las reparaciones, junto a una motivación
indiscutiblemente superior entre obreros, técnicos, especialistas y
directivos, sientan bases en el empeño común para que todos los
eslabones productivos de la cadena funcionen mejor.
Asimismo, con la arrancada del central Paquito Rosales, del
municipio de San Luis, se inició la zafra en la provincia de
Santiago de Cuba.
El ingenio comenzó la molida de caña con todas sus reparaciones
industriales concluidas, los equipos listos y las pruebas de vapor
realizadas, lo que exigió un esfuerzo adicional con jornadas
superiores a las ocho horas laborales, como parte de las acciones
recuperativas tras el paso del huracán Sandy.
Marilyn Cobas, jefa de la Sala de Control y Análisis en la
Empresa Azucarera de Santiago de Cuba, declaró que la reparación
general de los cuatro centrales que participarán en la campaña de la
provincia está al 96 % de ejecución. Agregó que ya empezaron los
cortes de caña, en los que estarán inmersos 3 923 macheteros.