Según el máster en ciencias agrícolas Guillermo Sabino Díaz, de
la Estación Experimental del Arroz, ubicada en el municipio de Los
Palacios, la experiencia ayudará a reproducir la semilla original de
las principales variedades obtenidas en la institución, entre ellas
la INCA LP-5 y la INCA LP-7, dos de las más utilizadas actualmente
en el país.
Sin embargo, más allá de los resultados productivos, el principal
propósito del proyecto consiste en hacer una valoración rigurosa de
esta novedosa tecnología, con vistas a su posible generalización.
Estudios preliminares arrojan que la siembra de arroz en posturas
mediante máquinas, permite elevar rendimientos, economizar insumos
(principalmente herbicidas) y sustituir diariamente con cada equipo
el trabajo de más de cien hombres, por lo que implicaría un
significativo aumento de la eficiencia, algo de gran importancia,
sobre todo en aquellos lugares donde hoy escasea la mano de obra
para emprender labores agrícolas.
"Se trata de una tecnología para la producción a pequeña escala,
que podría ayudar a lograr mejores resultados en el cultivo, dentro
del sector cooperativo y campesino", señala Díaz.
"Fuera de las áreas del Complejo Agroindustrial (CAI) Los
Palacios, el llamado sector no especializado aporta un considerable
volumen de arroz, cultivado generalmente de forma manual, el cual
pudiera crecer notablemente con el empleo de estas máquinas".
A grandes rasgos, el procedimiento se inicia con la preparación
de semilleros tecnificados sobre bandejas o nylon (los especialistas
de la Estación Experimental han probado distintas variantes, en aras
de hacerlo más asequible y económico a los campesinos).
A diferencia del método tradicional para el trasplante, que exige
arrancar la postura del suelo, con el nuevo método se extrae el
sustrato completo, como si fuera un pastel, se coloca en la máquina
sembradora, y esta se encarga de la plantación, de un modo uniforme,
siguiendo el marco de siembra establecido por el operador.
Ello reduce considerablemente el gasto de semillas. "Si un
cantero tradicional requiere alrededor de 60 kilogramos para cubrir
una hectárea, con esta tecnología solo se necesita la mitad".
El trasplante de arroz posee importantes ventajas con respecto a
la siembra al boleo, y constituye un procedimiento obligatorio en el
caso de la producción de semillas; sin embargo, es un trabajo duro
que demanda una gran cantidad de hombres, lo que limita su
aplicación.
De ahí la importancia de esta iniciativa que se desarrolla
actualmente en los campos pinareños.
Llevada a cabo por primera vez en Vueltabajo a principios del
2012, en áreas del proyecto para la producción de arroz en antiguas
tierras cañeras del municipio de la Palma, la experiencia cuenta
además con el asesoramiento de especialistas de Vietnam, uno de los
países con mejores resultados en la obtención del cereal, a partir,
precisamente, de la explotación de pequeñas áreas con una gran
eficiencia.