PARÍS.
— El presidente francés, François Hollande, reconoció este viernes
que la situación económica será muy difícil en 2013 y el desempleo
seguirá aumentando, aunque expresó su esperanza de sortear la crisis
gracias a los planes de su gobierno.
"Va a ser duro, muy duro, pero vamos a salir adelante", dijo
Hollande, después de que el Instituto Nacional de Estadísticas y
Estudios Económicos anunciara apenas un crecimiento de 0,1 por
ciento del Producto Interno Bruto (PIB) el año entrante y un aumento
de la tasa de paro hasta 10,9 puntos.
Hollande reconoció implícitamente que la meta de lograr un alza
del PIB de 0,8 por ciento no se va a lograr.
El crecimiento "puede bajar, puede detenerse o puede continuar
avanzando", dijo el mandatario.
Respecto al desempleo, que hoy afecta a más de tres millones 100
mil personas, admitió que la cifra de personas en paro seguirá en
aumento y sólo a fines del año próximo la curva comenzará a
revertirse.
El gobierno confía en el éxito de su programa "Empleos del
futuro", destinado a crear unos 150 mil puestos temporales para
jóvenes de las áreas menos favorecidas y con escaso nivel de
calificación.
Otro de sus proyectos es el de los "Contratos de generación",
consistente en dar estímulos fiscales a las empresas que empleen
personal menor de 25 años, pero conserven a los más experimentados
para utilizarlos como instructores.
A pesar de la difícil situación económica, el presidente mantiene
su compromiso de reducir el déficit fiscal al tres por ciento del
PIB, como lo exigen los tratados de austeridad europeos.
"Es nuestro objetivo y cuando yo fijo una meta es para llegar a
ella", dijo Hollande.