Naciones Unidas, 20 de diciembre.— La Asamblea General de la ONU
denunció hoy la aplicación de medidas coercitivas unilaterales con
todos sus efectos extraterritoriales por considerarlas un
instrumento de presión política o económica.
El máximo órgano de Naciones Unidas aprobó este jueves un
proyecto de resolución sobre ese tema presentado por su Tercera
Comisión, encargada de los asuntos sociales, humanitarios y
culturales.
El texto sostiene que esas acciones unilaterales constituyen un
instrumento de presión, en especial contra países subdesarrollados,
y se adoptan para impedir que esas naciones ejerzan su derecho a
determinar libremente su sistema político, económico y social.
Agrega que también tienen consecuencias negativas en la
realización de todos los derechos humanos de vastos sectores de la
población, en particular los niños, las mujeres, los ancianos y las
personas con discapacidad.
La Asamblea General instó a cesar la adopción y aplicación de
medidas unilaterales de carácter económico, financiero o comercial
que impidan la consecución plena del desarrollo económico y social,
en especial en los países subdesarrollados.
Los bienes esenciales como alimentos y medicamentos no deben
utilizarse como instrumento de coacción política y en ninguna
circunstancia privarse a las personas de sus propios medios de
subsistencia y desarrollo, añade el documento.