El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, solicitó que el caso del
pedido de su extradición a Suecia por supuesto acoso sexual abandone
el punto muerto diplomático y legal en el que se encuentra, cuando
se cumplen seis meses desde que la embajada de Ecuador en Londres le
concediera asilo.
En su aparición en el balcón de la sede diplomática, el
australiano de 41 años agradeció al gobierno de Ecuador por
mantenerlo "a salvo".
Las autoridades dispusieron un despliegue policial especial para
el discurso de Assange, que transcurrió sin incidentes. Muchos de
sus seguidores portaban velas. El australiano dijo que agradecía su
apoyo y solidaridad.