Ineidis Casanova

Aceleración santiaguera

YOEL TEJEDA PÉREZ

Jugadora rapidísima, con gran visión de la cancha, buena interceptando pases y recuperando balones, auténtica generadora de juego con pases de fantasía y un arma letal en transición. Creo que una descripción parecida —mucho más ampliada que esta, por supuesto— sería la incluida por algún especialista en su "informe de scouting" acerca de la santiaguera Ineidis Casanova González (13 octubre 1988), una de las mejores exponentes de nuestro baloncesto en la actualidad.

Foto: Ricardo López HeviaIneidis Casanova, con el balón.

"La Ñaña" —mote dado por una de sus abuelas debido a la hiperactividad que mostró desde pequeña— nació para jugar este deporte, del cual quedó enamorada desde muy niña al tener frente a su casa un terreno con aros en sus extremos. Luego entraría, con solo 11 años, a la EIDE Capitán Orestes Acosta de la ciudad indómita, centro donde permaneció por un lustro debido a las erradas decisiones de algunas personas prejuiciadas con su pequeña estatura.

"Durante esos cinco años convencí a los que no confiaban en mí. En todos los torneos me llevaba el premio a la mejor jugadora o el liderato en algún departamento. Así fue como llegué a la ESPA nacional, donde solo estuve dos años, pues me llevaron de invitada a la preselección nacional y allí me quedé", rememora Casanova, quien agradece mucho el impulso dado por su entrenador de la EIDE, Arnaldo Santos Cisneros.

Sobre aquellas preocupaciones en relación con su tamaño, que debió sor-tear en sus primeros pasos por el básquet, la nativa de Songo La Maya tiene bien establecida su estrategia para contrarrestar la diferencia de talla: "No me ofende mi 1.60 m de estatura, porque lo supero con inteligencia, velocidad y picardía; en dar ánimo a mi equipo, en ser guapa. Esa es mi forma de jugar y la mejor manera de darme ánimo".

Las lesiones en sus miembros inferiores han sido otra de las batallas que ha debido sobrellevar "La Ñaña" en su carrera deportiva. Incluso, hace dos años fue intervenida quirúrgicamente en uno de sus gemelos, producto de una dura cabeza de vena que le provocaba molestias, dolor y la limitaba a realizar muchas acciones. "Como soy una jugadora veloz y fibrosa, se producían contracciones, razón por la que fui operada. Cada vez que termino un partido me molesta mucho la pierna, pero no puedo hacer nada más, solo sobrellevarla. Fue lo que me tocó y lo único que debo hacer es superarme y sobreponerme a esos avatares".

Pese a estas dolencias, Casanova ha cumplido a la perfección su rol de catalizador ofensivo de las Mambisas santiagueras, bicampeonas de la Liga Superior, formando un dinámico y efectivo dúo con la estelar Oyanaisy Gelis. Tras un tranquilo inicio de temporada, ya la número 11 de Santiago ha ido entrando en calor, y el pasado 7 de diciembre logró 30 puntos frente a Capitalinas, su mayor cantidad de tantos en esta tercera edición del torneo, en el cual marcha como líder en efectividad desde la línea de tiros libres (79 %), empatada con la pinareña Arlenis Romero y la espirituana Yamara Amargo.

Cuando se reinicie la Liga el próximo 15 de enero, Casanova y su equipo deben jugar finalmente como locales —por primera vez en el certamen, tras las afectaciones del huracán Sandy— y continuar en busca de avanzar sin problemas a los play off, luchar por incluirse en la final y pelear con su espíritu mambí por su tercera corona a hilo. Para conquistar el título, no cabe duda del elemento importante que constituye Ineidis Casanova, quien jugará siempre al máximo y cargará sus piernas de minutos, con su letalidad en el freno y tiro, en aras del triunfo.

 

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