Actualizado 10:30 a.m. hora local

Aparentemente bajan las tensiones entre Estados Unidos y Siria

Un portaviones y un buque anfibio estadunidenses que se encontraban frente a las costas de Siria se retiran de la zona, lo que podría indicar un cambio de postura de Washington respecto a una invasión militar a este país.

De acuerdo con la televisora Russia Today, el alejamiento de los dos grandes buques significarían cierto alivio a las tensiones de las últimas semanas, cuando se proyectaba una inminente invasión contra la nación del Levante.

Al mismo tiempo, la decisión enfureció a funcionarios turcos que esperaban una importante presencia militar de Estados Unidos en la región, precisó la televisora.

El portaaviones USS Eisenhower y el buque anfibio USS Iwo Jima Ready incrementaron a principios de diciembre el potencial militar estadounidense cerca de las costas sirias hasta cerca de 10 mil uniformados y casi un centenar de aeronaves de guerra.

Medios de prensa globales, así como políticos occidentales y de la región acusaron a Damasco de un eventual uso de armas químicas contra su población y amenazaron con una "respuesta contundente".

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) está lista para lanzar una intervención militar encabezada por Estados Unidos en cuestión de días si el presidente sirio Bashar al-Assad utiliza armas químicas contra la oposición armada, informó el diario londinense The Time.

Funcionarios de alto rango del gobierno de Turquía dijeron a un sitio web israelí, bajo condición de anonimato, que el retiro de las naves era algo "difícil de entender e inaceptable para Ankara".

Hasta el momento, ninguno de los países vecinos de Siria, que incluyen a Turquía, Jordania, Catar, Arabia Saudita e Israel, criticaron de manera oficial la decisión de la Casa Blanca de retirar sus fuerzas navales.

No obstante, los funcionarios turcos aseguraron que Ankara está muy molesta por la decisión de Washington.

De acuerdo con el medio noticioso israelí, Estados Unidos espera "apaciguar a los turcos", aprobando la instalación de los misiles Patriot para que fueran emplazados en la frontera con Siria, a fin de convertirlos en un mecanismo de presión contra su vecino del sur.

Ni siquiera la visita la semana pasada del secretario de Defensa Leon Panetta a una de las bases donde supuestamente deberán colocarse los misiles con capacidad para portar cabezas nucleares, logró calmar el disgusto de las autoridades del país euroasiático, reseñó la televisora.

Países como China y Rusia criticaron la decisión de instalar los interceptores en la frontera turco-siria, y la calificaron de decisión irresponsable y provocadora que solo incrementa la posibilidad de desatar una guerra a gran escala en la explosiva región del Medio Oriente. (PL)

 

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