El ministro chileno de Justicia, Teodoro Ribera, dimitió en medio
de llamados a su renuncia por vínculos con un exfuncionario que
guarda prisión preventiva por delitos de corrupción.
La dimisión se produce luego de cuestionamientos de diversos
sectores políticos y sociales sobre su labor al frente de la
Universidad Autónoma de Chile.
El titular llegó esta mañana al Palacio de La Moneda para asistir
al tradicional Comité Político de los lunes, donde presentó su
renuncia al presidente Sebastián Piñera.
Varias voces en el país, entre ellas las de líderes
estudiantiles, reclamaron que se investigaran los nexos que tuvo
Ribera cuando era rector de la universidad, con Eugenio Díaz,
expresidente de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA).
Díaz, junto a los exrectores de las universidades del Mar y Pedro
de Valdivia, Héctor Zúñiga y Angel Maulén, respectivamente, están
acusados de delitos de cohecho y negociación incompatible.
Según la Fiscalía, durante el período 2009 -2011, el
exfuncionario de la CNA recibió alrededor de 300 millones de pesos
(unos 620 mil dólares) por concepto de pagos de asesorías realizadas
a cinco universidades que buscaban acreditarse.
Díaz, incluso, realizó en 2012 una asesoría para Gendarmería con
el visto bueno del Ministro, y años antes, la Universidad Autónoma
fue acreditada cuando Ribera era el rector de la casa de estudios.
También trascendió un mensaje electrónico en el cual el encausado
pedía favores familiares al actual titular de Justicia. El titular
alegó que se trató de una relación circunstancial, y que nunca hubo
pago de por medio.
"Mi vinculación es colateral, se refiere a correos electrónicos
que el señor Díaz enviaba recomendando personas para contratar, no
necesariamente parientes de él", dijo Ribera.