Si no que le pregunten al pinareño Roniel Iglesias, que ganó su
primer Torneo Playa Girón en el 2005 en los 51 kg, y en esta edición
buscará sumar su quinto título en los 69, tras haber conquistado
otros tres en los 64, la división en la que alcanzó sus mayores
lauros: Un oro y un bronce olímpicos, el cetro del orbe en Milán
2009 y el de los Juegos Panamericanos de Guadalajara el año pasado,
por solo citar la crema de sus logros.
El camagüeyano Yasnier Toledo, a quien solo un extraclase como el
ucraniano Vasyl Lomachenko pudo apartar de los títulos mundial y
olímpico en los 60 kg, también permuta en pos de mejor suerte a los
64. Y a los 75 se va el santiaguero Carlos Banteur, para reverdecer
laureles después de no haber podido hacer el grado a Londres 2012 en
los 69.
La "revolución de los triglicéridos" pues, ceba a varios
campeones del Girón anterior y afecta la base misma del equipo
nacional; aunque, como todo movimiento telúrico, tenga su lógica
latente.
Como explica el jefe del colectivo técnico, Rolando Acebal: "Esto
es algo que teníamos planificado desde los Juegos Olímpicos,
aprovechando que ahora comienza un nuevo ciclo, porque esos atletas
debían sacrificarse mucho para hacer el peso, aunque esto no quita
que alguno de ellos vuelva a ocupar la división en que estaba".
Uno de los ascensos que no parece tener vuelta atrás, sin
embargo, es el del monarca olímpico Robeisy Ramírez, a quien los 52
kg ya se le quedaban "chiquitos". Dos años atrás —antes del actual
formato de diez divisiones— había arrasado como juvenil en los 54 y
ahora trepa a los 56, donde tarde o temprano chocará con el titular
del orbe y bronce de Londres, Lázaro Álvarez.
Hablando de los 56 kg, por cierto, otro de los que sube es el
habanero Alexei Guibert. Hace poco más de una semana se proclamó
campeón mundial juvenil en esa división, pero un proceso gripal le
impidió entrenarse normalmente en los últimos días y en el cartel
inaugural del domingo escaló al ring en los 60.
"Me sentí bien y vengo a buscar el oro", aseguró poco después de
ganar fácil su primer combate el talentoso púgil, quien a sus 17
años recién cumplidos descarta por el momento asentarse entre los
ligeros y sueña con integrar el equipo que asistirá al Mundial de
mayores de Kazajstán en octubre próximo. Una cuestión de peso que
comenzará a medir este torneo, a juzgar por cómo se adapten algunos
hombres claves a sus nuevas divisiones.
HOLGUÍN.— El exboxeador Arnaldo Mesa, subcampeón olímpico en
Atenas 1996 y tres veces medallista de bronce mundial, falleció ayer
en esta ciudad, víctima de una hemorragia cerebral.
Arnaldo Mesa Bonell nació el 6 de diciembre de 1967 en el
municipio holguinero de Frank País y desde la categoría escolar se
destacó como un excelente boxeador, sobre todo por su estilo
escurridizo y su depurada técnica. Nacionalmente logró cuatro
títulos en torneos Playa Girón, mientras que archivó cinco coronas
en los internacionales Giraldo Córdova Cardín.
Con 19 años debutó en campeonatos mundiales, al representar a
Cuba en la edición de Reno 1986, donde logró la medalla de bronce,
actuación que repetiría en Moscú 1989 y Sídney 2001, siempre en los
57 kg. Su resultado más sobresaliente ocurrió en 1996, cuando
mereció la presea de plata al caer en la final olímpica ante el
húngaro Istvan Kovacs (14-7), en una inusual división para él de 54
kg.