NACIONES
UNIDAS. — El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon,
condenó este lunes la escalada de violencia armada en Siria y
demandó el cese de esas acciones y el inicio de un diálogo para "una
transición política pacífica".
En un comunicado distribuido por la oficina de su vocero oficial,
el titular de la ONU hizo énfasis en la necesidad de poner fin a los
bombardeos contra centros urbanos y los ataques contra la población
civil.
Al respecto, mencionó los últimos acontecimientos de ese tipo en
el poblado de Aqrab, cerca de la ciudad de Hama, y en el campamento
de refugiados palestinos de Yarmouk, en Damasco.
La Comandancia del Frente Popular para la Liberación de Palestina
denunció ayer en un comunicado que grupos opositores armados
trataron de apoderarse de ese campo para usarlo como plataforma de
ataque contra el Ejército Árabe Sirio.
Ban Ki-moon reiteró su llamamiento a la comunidad internacional a
realizar todos los esfuerzos para "detener la trágica espiral de
violencia en Siria y promover un proceso político incluyente en
busca de una transición política pacífica".
Ban Ki-moon, recordó a todas las partes en el conflicto que los
ataques indiscriminados y desproporcionados contra civiles y las
operaciones militares sobre áreas pobladas constituyen un crimen de
guerra.