La
Casa de los Cinco en Cienfuegos no solo es conocida en esta
provincia. Personas de todo el país, otras provenientes de varias
naciones y de modo especial familiares de los luchadores
antiterroristas injustamente presos en el imperio por defender a su
pueblo, la visitan. En esta ciudad, lo han hecho ya miles de
personas.
Se trata de una suerte de santuario dedicado a honrar el coraje e
hidalguía de estos cinco colosos, donde se respira patriotismo,
dignidad, solidaridad y los mejores valores que identifican a los
cubanos. Su fundadora (el lugar está enclavado en su propia morada)
es la sexagenaria María Orquídea Artiles Ruiz.
Narra cómo su madre, cuando aún vivía, le propuso el proyecto que
ella acogió con sumo entusiasmo, pues desde el 2003 mantiene un
intercambio epistolar con Gerardo. Son ya casi 65 las cartas. Tienen
un tono personal, pues quiere al patriota como el hijo que no tuvo.
El día que recibió su primera misiva no pudo dormir, recuerda.
Se contuvo para no llorar —dice—, cuando recibió una llamada de
él. Esa conversación le dio fuerzas para continuar viviendo tras la
pérdida de su madre, a la edad de 92 años, en un momento difícil de
su vida pues también se encontraba enferma.
"Gerardo es especial, muy atento, siempre manifiesta preocupación
por mi salud en sus letras. Es que todos son seres excepcionales. Mi
existencia está dedicada a luchar por ellos, difundiendo el mensaje
de libertad no solo entre los cubanos, sino entre los visitantes de
todo el mundo de ciudades hermanadas con Cienfuegos, que llegan
aquí".
Recuerda la reciente visita, el pasado 13 de agosto, de Mirtha e
Irma, madres de Antonio y René, respectivamente. "Fue muy
estimulante todo cuanto dijeron. Sobre todo, que consideraran que se
trata de una bella iniciativa".
Luego acudieron al hogar de María Orquídea otros familiares de
los luchadores, durante su visita a la ciudad por el acto nacional
de los CDR en el que se les otorgó el Premio del Barrio a los Cinco.
Gracias a la ayuda del Comité de los Cinco de la Empresa de
Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA), del Partido en la
provincia y un sinnúmero de instituciones y gestiones personales, la
entrevistada convirtió en un museo vivo de los Héroes su céntrica
casa de la calle San Fernando. Cartas, afiches, infinidad de
recortes de periódicos, entrevistas grabadas: un universo gráfico,
histórico y factual está contenido entre estas paredes y mesas.
Visitas de profesores y alumnos de las escuelas o encuentros de
organizaciones, donde quienes llegan pueden efectuar cualquier
pregunta a esta "enciclopedia viviente" del tema Cinco Héroes, dan
utilidad práctica a su morada. Además, ella ayuda en la realización
de tareas y trabajos prácticos a los alumnos de la localidad.
María Orquídea lleva en la sangre el magisterio. Lo ejerció una
década en el Escambray. Integró la brigada Frank País y fue maestra
voluntaria.
Hoy día, jubilados de la Casa de Abuelos que la frecuentan,
activistas del Partido y de los CDR, funcionarias de la Juventud
Comunista de ETECSA y del Instituto Cubano de Amistad con los
Pueblos, así como una joven periodista de la emisora provincial, la
ayudan en la tarea que comenzó sola y sigue supervisando.
Ejemplos como los de María Orquídea ratifican el cariño y la
gratitud de nuestro pueblo hacia los Cinco.