De los siete cubanos que aspiraban al podio en el Campeonato
Mundial Juvenil, en Ereván, cuatro se nos cayeron de un plumazo en
los cuartos, lo que nos deja con tres medallistas.
Se mire como se mire, nuestro boxeo no tuvo su día en la capital
armenia. Aunque viendo el vaso medio lleno, podemos decir que solo
Rusia (con cinco púgiles) e Inglaterra (4) obtendrán más preseas,
pese a que una se marchó sin oro de Bakú hace dos años y la otra ni
siquiera accedió al cuadro de premiaciones entonces.
Entre las 23 naciones que tendrán al menos un representante en el
podio, también India consiguió colocar tres contendientes, mientras
que a continuación aparecen el país sede, Alemania, China, Ucrania,
Uzbekistán y Puerto Rico, con dos per cápita.
Difícil, pero no imposible; el reto de refrendar la primacía en
el medallero para los muchachos del profe Humberto Horta depende
ahora del color que logren imprimirles a sus metales, cuando
precisamente los boricuas suponen el principal escollo para sus
aspiraciones pues, luego de vencer al indio Dheeraj y al anfitrión
Taron Soghomonyan por 11-8 y 17-12, el artemiseño Jorge Luis Cordero
(52 kg) y el capitalino Alexei Guibert (56) se batirán mañana por el
pase a la final con el olímpico Javier Cintrón y su compatriota
Freddy Ortiz, quienes derrotaron 26-14 al japonés Masaya Kobayashi y
17-9 al italiano Stefano Gasparri.
En tanto, el camagüeyano Kevin Brown (64) se adjudicó un
peleadísimo triunfo 21-20 sobre el griego Alexandros Tsanikidis y se
las verá con el inglés Joshua Kelly, verdugo del mexicano Carlos
Sánchez por 13-8, en el complejo Karen Demirchyan.
Por lo demás, este martes Andy Cruz (49), Eduardo Dinza (75) y
Herich Ruiz (91) quedaron en el camino, tras ceder en sus
respectivos duelos frente al chino Bin Ly, el ucraniano Oleksandr
Khyzhnyak y el australiano Jai Opetaia; mientras el capitán Yoandi
Toirac resultó descalificado, cuando vencía 7-4 en el segundo asalto
al alemán Florian Schulz, sin que el sitio web de la justa
difundiese el motivo.
Hoy la jornada será de asueto, como preludio al reparto de las
medallas.