Los
tres jóvenes médicos graduados de la Escuela Latinoamericana de
Medicina de Cuba, que recorren varios países de la región en
motocicletas, llegaron hoy a La Higuera para rendir homenaje al
guerrillero argentino-cubano Ernesto Guevara.
Los argentinos Darío Valenzuela y Milko Figueroa, y el boliviano
Juan Tola salieron en la mañana desde Vallegrande, donde estuvo
escondido durante 30 años el cadáver de Guevara, quien fue asesinado
en 1967 en la escuela de esta localidad, luego de haber sido
apresado en la Quebrada del Yuro.
Los tres forman parte del proyecto Sembrando Caminos por Los
Cinco, encaminado a luchar por la libertad de cinco antiterroristas
cubanos condenados en Estados Unidos, una razón por la cual dejaron
en el museo de La Higuera -la antigua escuela- una chamarra en
reclamo de la liberación de los mismos.
Valenzuela, quien ejerce ocasionalmente como vocero del grupo,
manifestó a Prensa Latina su emoción por encontrarse en el lugar
donde fue asesinado el Che y adelantó que mañana volverán a
Vallegrande, donde recorrerán otros sitios relacionados con la vida
del legendario guerrillero.
Los tres llegaron el fin de semana a Santa Cruz, donde
desarrollaron intensas jornadas con miembros de la Brigada Médica
Cubana que trabaja acá, con integrantes del Movimiento de
Solidaridad con Cuba y jóvenes que simpatizan con la causa de la
isla antillana.
También recibieron un homenaje por parte del Concejo Municipal,
en el cual nueve de sus 10 miembros dieron sus votos para
declararlos visitantes ilustres.
Para Valenzuela, el reconocimiento recibido en Santa Cruz es solo
una muestra de lo lejos que ha llegado el mensaje por la libertad de
Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio
Guerrero y René González, apresados en septiembre de 1998 por
combatir a grupos terroristas que operan desde Miami contra Cuba.
Los tres médicos salieron en julio pasado desde Venezuela y
pretenden llegar a inicios del próximo año hasta la Patagonia
argentina, luego de visitar otros departamentos bolivianos y
Uruguay.
La intención de su recorrido por Suramérica es que el mundo
conozca el proceso irregular celebrado en Estados Unidos contra Los
Cinco, tras el cual los antiterroristas cubanos fueron condenados en
2001 a penas que van desde la doble cadena perpetua hasta 15 años.