Pese
al rechazo popular, los aviones estadounidenses tipo Osprey
sobrevolarán en diciembre los cielos japoneses con la anuencia del
Ministerio de Defensa de este país.
Se trata de vuelos de entrenamiento de esas polémicas naves que,
por defectos operacionales, se precipitaron en tres ocasiones en
territorio nipón y causado muertes, cuyo número mantienen en secreto
tanto Tokio como Washington.
El ministro de Defensa, Satoshi Morimoto, precisó que las
aeronaves estarán operativas ciento por ciento en diciembre y
comenzarán su programa de ensayos en el entrante mes y en varias
partes de la nación.
Hasta esta fecha 12 Osprey prestan servicio en la base aérea
estadounidense de Futenma, en Okinawa, desde donde iniciarán, en
principio, ese programa de adiestramiento los pilotos
norteamericanos.
Pero las autoridades de esa sureña prefectura y sus residentes se
manifestaron en contra del proyecto por los riesgos presentes en las
operaciones, tras conocer la historia de los accidentes.
Por ese motivo, el gobierno nipón solicitó al Pentágono la
dislocación de las aeronaves y sus vuelos por varios puntos del
archipiélago.
No obstante, el Ministerio de Defensa continúa reclamando a la
Fuerza Aérea de Estados Unidos detalles sobre los ejercicios de la
nave, cuya falta de seguridad suscita preocupación.