Al menos 30 personas han muerto este jueves como consecuencia de
tres atentados con bomba en Hilla y Kerbala, dos ciudades
mayoritariamente chiíes del sur de Irak, según un nuevo balance
procedente de fuentes policiales y médicas.
Por una parte, 28 personas han perdido la vida tras la explosión
de dos bombas junto a un restaurante en Hilla, a cien kilómetros al
sur de Bagdad, según un nuevo balance suministrado por el director
de un hospital local, Nabil Mohammed.
Por otra, dos personas han muerto en Kerbala (ciudad santa para
el chiísmo) por la explosión de un coche bomba en la terminal de un
autobús en la que suelen reunir peregrinos chiíes, según un portavoz
de las autoridades sanitarias locales.
Los atentados han coincidido con la celebración del mes sagrado
de la Ashura, de especial significado por los chiíes. La rama de Al
Qaeda en Irak y otros grupos armados suníes han aprovechado en
multitud de ocasiones las principales fechas del año litúrgico chií
para atentar contra los miembros de esta comunidad.
Cerca de 2.000 personas han muerto violentamente en Irak desde
diciembre de 2011, tras la retirada de las tropas estadounidenses,
que habían invadido el país en marzo de 2003 para derrocar al ex
presidente Sadam Husein. Aunque los niveles de violencia no son
comparables a los registrados durante los enfrentamientos religiosos
de 2006-2007, los insurgentes suníes han cometido al menos un gran
atentado al mes a lo largo de 2012.