Palacios y edificios de la Ciudad Prohibida de Beijing destruidos
durante un fuego hace casi 90 años fueron reparados utilizando
materiales, procedimientos y técnicas de tiempos inmemoriales.
Según se informó hoy, el Palacio budista tibetano y otros
inmuebles ubicados en la región noroccidental de la Ciudad
Prohibida, donde residían los emperadores en tiempos remotos, ya
están listos para ser visitados por las miles de personas que cada
día recorren este histórico lugar.
El Palacio y los edificios fueron construidos originalmente
durante el período del Emperador Quianlong, de la dinastía Qing, que
rigió los destinos de China de 1736-1795.
Construido de 1406 a 1420, este complejo ubicado frente a la
famosa plaza Tian anmen comprende 980 edificios en un área de 720
mil metros cuadrados y sirvió de Palacio Imperial desde la dinastía
Ming hasta el final de la dinastía Qing. Actualmente es conocida
como Museo del Palacio.