ATENAS.—
El conflicto abierto entre el gobierno griego y el colegio de
farmacéuticos continuó profundizándose tras terminar en un punto
muerto las conversaciones entre ambas partes.
Por segundo día consecutivo los farmacéuticos llevaron a cabo un
paro patronal como protesta por las deudas acumuladas del organismo
estatal de salud (EOPYY, por sus siglas en griego) y ante la nueva
ley con la que el gobierno pretende obtener los medicamentos más
baratos.
Igualmente aseguraron que continuarán negándose a dispensar
recetas a crédito a los pacientes del EOPPY a menos que se les
garantice el cobro de manera rápida y el abono de los más de 500
millones de euros que se les adeuda desde hace meses.
Pero la falta de liquidez del organismo público también genera el
desabastecimiento en centros hospitalarios debido a que muchas
empresas farmacéuticas prefieren exportar sus medicamentos, con un
mayor beneficio debido a los recortes en el gasto sanitario.
Varias compañías europeas también anunciaron la reducción de los
suministros al Ministerio de Salud debido al retraso en el pago de
las facturas.
Theodoros Abatzoglou, presidente de la Asociación de
Farmacéuticos, dijo que hay escasez parcial de hasta 100
medicamentos y de otros una falta total.
Así, el personal sanitario del Hospital Tzaneio, en el distrito
capitalino del Pireo, alertó ante la carencia de anti-retrovirales
con los que tratar a las personas con VIH, y advirtieron que el
centro no contaba con más dinero para hacer nuevos pedidos.
Los médicos griegos denunciaron que los recortes en el sector de
la salud están ocasionando la falta de fármacos básicos para el
tratamiento de diferentes enfermedades, entre ellas infecciosas y
oncológicas, y que ello puede generar una tragedia nacional.
La filial griega de la ONG humanitaria Médicos sin Fronteras
denunció que la situación se agrava por que muchos ciudadanos ya no
tienen acceso a los servicios de salud del sistema estatal.
La pasada semana investigadores del Centro para el Control y la
Prevención de Enfermedades aseguraron que desde 2011 existen casos
de malaria en el país, una enfermedad erradicada hace 40 años pero
que ante la falta de vigilancia y medidas sanitarias está
retornando.
El personal médico reclamó medidas urgentes para frenar esta
infección, fortaleciendo el control de la enfermedad y mejorando la
situación financiera del sistema de salud, al que las medidas de
austeridad están dejando inoperante.