Palestina
aseguró hoy aquí que la elevación de su estatus dentro de Naciones
Unidas marcará el 29 de noviembre como un día histórico para su
pueblo y la organización mundial.
Este jueves, la Asamblea General aprobará un proyecto de
resolución que concederá a Palestina la categoría de Estado
Observador No Miembro de la ONU, afirmó el jefe de la misión
palestina ante la organización, Ryad Mansour.
El documento será sometido a votación del máximo foro
internacional en presencia del presidente de la Autoridad Nacional
Palestina (ANP), Mahmud Abbas, y se espera que sea sancionado por
una amplia mayoría.
En conferencia de prensa en la sede de la ONU, Mansour recordó
que el 29 noviembre de 1947 la Asamblea General legisló la partición
de Palestina en dos Estados (judío y árabe) "y ahora, en 2012,
legislará el reconocimiento de Palestina".
Dijo que en estos momentos "existe un consenso global a favor de
la solución de dos Estados (uno israelí y otro palestino)", lo cual
será una realidad legal al estar reconocidos ambos por la Asamblea
General.
Según el diplomático, la concesión del nuevo estatus el próximo
jueves constituirá un reconocimiento implícito del Estado de
Palestina y abrirá el camino a la posibilidad de negociaciones
serias con Israel.
Un proceso que debe poner fin a "la ocupación de uno de ellos por
el otro y conducir a la independencia de Palestina en las fronteras
de 1967 y con Jerusalén como capital", puntualizó.
El voto de aquellos interesados en la paz y la justicia, en
salvar la solución de dos Estados y en estar del lado de la historia
y la humanidad será a favor de nuestra resolución, agregó.
Al respecto, opinó que una gran mayoría de los países de la ONU
respaldará el proyecto palestino, entre ellos una buena parte de
europeos.
Sobre los opuestos a la propuesta, Mansour precisó que el
esfuerzo palestino fue realizado de un modo democrático y que la
comunidad internacional decidirá por medio del voto, por lo cual el
resultado debe ser respetado y honrado por todos.
Lo que hacemos es legal. Acudimos a la capital del
multilateralismo (la ONU) y, a través de discusiones democráticas,
tratamos de convencer a la mayor cantidad posible de naciones para
que voten a favor de nuestra resolución, insistió.
Aclaró que "no se trata de una acción ilegal como los
asentamientos israelíes en los territorios ocupados, ni unilateral
como todas las cosas ilegales hechas contra nuestro pueblo por
Israel en su condición de potencia ocupante".
Reiteró la necesidad de que el resultado de la votación sea
respetado por todos para avanzar "al día después" y crear una
atmósfera propicia para negociaciones dirigidas al fin de la
ocupación israelí y a la independencia del Estado de Palestina.