Catorce personas murieron y otras ocho resultaron heridas de
gravedad en el incendio de un taller para discapacitados de la ONG
católica Cáritas en la localidad de Titisee-Neustadt, en la región
de la Selva Negra (sur de Alemania).
El responsable del dispositivo policial que acudió al siniestro,
Alfred Oschwald, aseguró en rueda de prensa que, aunque no ha
concluido el proceso de identificación de las víctimas, se ha
confirmado que entre los fallecidos hay discapacitados y monitores,
y que la causa de muerte principal fue la intoxicación por
inhalación de humo.
"Cuando se desataron las llamas había 120 personas en el
edificio. La mayoría pudieron ponerse a salvo por sí mismos. Pero
catorce personas quedaron impotentes ante las llamas y el denso
humo. Los bomberos extrajeron sus cuerpos", explicó el jefe de
bomberos del distrito, Alexander Widmaier.
El incendio se desató sobre las dos de la tarde hora local (13.00
GMT) y, según los primeros indicios recabados por la policía, a raíz
de una explosión en un almacén del edificio, una gran y moderna
instalación de dos pisos y semisótano junto una zona boscosa.
La alarma antiincendios del taller saltó automáticamente,
desencadenando una operación "dramática" y "complicada", según
fuentes policiales, por la naturaleza de los afectados.
Al lugar del incendio, a 40 kilómetros de la ciudad de Friburgo y
en el estado federado de Baden-Württemberg, acudieron más de 300
efectivos del cuerpo de bomberos y personal sanitario de las
localidades cercanas.
Las fuerzas de seguridad destacaron que la rápida actuación de
los bomberos, que trabajaron con máscaras y equipos de oxígeno,
permitió rescatar con vida a numerosos discapacitados y trabajadores
atrapados en el interior del edificio, que se encontraba envuelto en
una densa humareda.
"Hemos tenido que actuar con personas que por naturaleza no
reaccionan de manera racional", dijo Karl Heinz Schmid, portavoz de
los bomberos, para explicar la complejidad de la operación de
rescate.
Añadió que muchos de los trabajadores del taller, algunos de
ellos con discapacidades múltiples, reaccionaron con pánico y total
desorientación ante el incendio, que pudo ser controlado unas dos
horas después de iniciarse.
Igualmente se desplazaron hasta el lugar varios helicópteros de
rescate para evacuar con rapidez a los hospitales más cercanos a los
heridos más graves.
"La noticia del incendio en el taller de discapacitados y su
terrible alcance me han afectado profundamente", dijo el primer
ministro de Baden-Württemberg, el verde Winfried Kretschmann, al
conocer los hechos.
Tras visitar el lugar del siniestro, Kretschmann telefoneó a la
canciller Angela Merkel, que se mostró, según indicó el primer
ministro de Baden-Württemberg, "profundamente conmocionada, sin
habla y aturdida" por unos hechos "terribles".
Por su parte, el alcalde de Titisee-Neustadt, Armin Hinterseh,
expresó su "conmoción" al acudir al lugar del siniestro y aseguró
que se realizará una investigación exhaustiva para conocer el origen
del incendio.
La policía desplegó en el pabellón de una cercana empresa de
transportes una oficina provisional para identificar a todas las
personas que se encontraban en el taller en el momento del
siniestro.
Asimismo al lugar del incendio acudieron varios psicólogos para
atender a víctimas y familiares, pero también a fuerzas de rescate
que intervinieron en la operación, conmocionadas por el dramatismo
de la misma.
El taller de Cáritas fue fundado hace unos 30 años para dar
trabajo a discapacitados psíquicos y físicos de la región, aunque el
edificio afectado era de reciente construcción.
Este centro laboral de carácter benéfico se dedicaba a trabajos
en madera y metal, pero también a montajes electrotécnicos que eran
realizados por los discapacitados bajo la supervisión de monitores
especializados.