Especialistas del Instituto de Oceanología, del Ministerio de
Ciencia, Tecnología y Medio Am-biente, en colaboración con varias
instituciones, trabajan en el diseño de modelos de pronósticos
específicos dirigidos a evaluar la probable respuesta de los
distintos perfiles de costas arenosas existentes en el país a la
subida del nivel medio del mar.
Acerca del tema, el doctor en Ciencias Geográficas José Luis
Juanes, jefe del Departamento de Procesos Costeros de la mencionada
entidad, precisó a Granma que en la actualidad hay 35 playas
incluidas en una red de monitoreo nacional para detectar las
variaciones morfológicas y otras transformaciones que puedan ocurrir
en esos ecosistemas, debido al efecto del cambio climático.
Recientes investigaciones de-sarrolladas dentro del Macroproyecto
sobre peligros y vulnerabilidad costera para los años 2050 y 2100,
situaron en 413 el número de playas identificadas hasta el presente
en Cuba, de las cuales el 84 % muestra algún indicio de erosión.
Según indicó el especialista, el carácter generalizado de tan
perjudicial proceso responde en buena medida al aumento del nivel
medio del mar y a las inadecuadas acciones practicadas por el hombre
durante muchos años.
Entre ellas aparece la extracción de arena para fines diversos,
la construcción de diferentes tipos de obras encima de las dunas y
la incorrecta ubicación de espigones de entrada de canales y
dársenas.
Precisamente la restauración de la duna y su vegetación natural
forma parte de los proyectos dirigidos a recuperar las playas, y de
la estrategia de adaptación al cambio climático.