El
Instituto Cubano de la Música (ICM) denunció este viernes el intento
estadounidense de desnaturalizar y usurpar el patrimonio musical de
la isla a partir de la creación de una orquesta en Miami con el
mismo nombre de la cubana Riverside.
Podemos calificar ese acto como un crimen de lesa humanidad,
porque Cuba nunca ha tenido reparo en aportar al mundo su producción
musical, afirmó el director del ICM, Orlando Vistel, en una
conferencia con la prensa nacional y extranjera.
"Es inadmisible que se trate de adquirir o de enfocar una
paternidad o un proceso fundacional a eventos que han surgido de los
procesos de conformación de nuestra cultura", apuntó.
Nuestras orquestas son el fruto del proceso de desarrollo social
que se expresan a través de la música. Según se van generando los
géneros y los repertorios evolucionan los formatos, eso es expresión
del ritmo del progreso de la sociedad cubana, explicó.
Vistel cuestionó la terminología utilizada por la prensa
extranjera al referirse a una refundación de la Riverside. "Eso
queda claro que es una manera de sonreírle al mercado", estimó.
El seudo-nuevo producto no tiene nada que ver con la Riverside,
subrayó, opinión con la que coincidieron prestigiosos exponentes de
la música cubana reunidos en el Centro de Prensa Internacional en
esta capital.
Sobre hechos similares, el directivo recordó que en Estados
Unidos fundaron una orquesta Aragón y la convirtieron en un producto
que no ha tenido mayor impacto por la autenticidad de nuestra
formación, con más de 70 años y una sonoridad impecable.
El director del ICM descartó la posibilidad de iniciar un pleito
judicial y al respecto comentó que "preferiríamos un paso atrás y se
retome la cultura, la dignidad y el respeto. Preferimos que se nos
respete como nación".
"No es posible vivir con ultraje y con este tipo de práctica.
Consumar el hecho de tratar de arrancarnos pedazos de nuestro
repertorio cultural es pretender arrancarnos nuestra identidad, y es
tratar de distorsionar la dignidad de los cubanos", expresó.
Por su parte la batuta de la Riverside, Raúl Nacianceno, dijo que
"la orquesta no necesita combatir esta violación con una acción
legal. Esto se gana con la presencia de la formación musical en la
isla y el extranjero".
La ocasión fue propicia para que los músicos de la orquesta,
mayoritariamente jóvenes, concluyeran el encuentro de hoy con la
interpretación de cuatro temas de su repertorio, ovacionados por los
presentes.
Según la crítica, la Orquesta Riverside, fundada en La Habana en
1938, llegó a ser la más aclamada entre los años 1940-1950.