Llegan nuevos cuentos de Heras León

Comienzan a circular los títulos merecedores del Premio Alejo Carpentier 2012

Madeleine Sautié Rodríguez

Relatos escritos por uno de los reconocidos maestros del género en nuestro país, Eduardo Heras León, verán la luz bajo el título Dolce vita (Ediciones Unión), que se presentará mañana a las 11:00 a.m., en el tradicional Sá-bado del Libro, Calle de Madera, en la Plaza de Armas, en La Habana Vieja.

Foto: Yaimí Ravelo.Presentación de los títulos merecedores del Premio Carpentier, en la Calle de Madera.

Con este volumen de relatos, el autor reafirma su bien ganado lugar en la narrativa cubana postrevolucionaria, entregándonos en este libro una visión tan realista como fantástica de la Cuba de hoy.

Heras León (La Habana, 1940), narrador, periodista, editor, crítico literario y de danza, mereció el Premio Nacional de Edición en el 2001 y el galardón Maestro de Juventudes en el 2007. Fundó y dirige el Centro de Formación Li-teraria Onelio Jorge Cardoso.

Entre sus títulos se cuentan La guerra tiene seis nombres (1968), Cuestión de principio (1984) y Cuentos completos (2012).

Entretanto, los títulos Diseminaciones de Calvert Casey, de Ja-mila Medina; Papyrus, de Osdany Morales, y La Catedral de los negros, de Marcial Gala, que en sus respectivas categorías de ensayo, cuento y novela resultaron galardonados con el Premio Carpentier 2012, comenzaron su andadura pública justo en el anterior Sábado del Libro, publicados por Letras Cubanas.

Introducido por su editora Mai-tée Gómez Fernández, el ensayo Diseminaciones¼ ofrece en 330 páginas la biobibliografía del escritor norteamericano-cubano Cal-vert Casey, y pone en las manos del lector puntuales valoraciones sobre esta figura en cuestión que la autora redescubre, una enjundiosa entrevista a Antón Arrufat, una cronología y tres textos en inglés de Casey.

Papyrus (cuento), presentado por Milene Fernández, quien integró el jurado que falló en su favor, se refirió al volumen —donde todos los personajes tienen una sorprendente y deliciosa historia que contar—, como un libro aparentemente onírico, meticulosamente organizado, en el que un personaje se ha propuesto descubrir siete bibliotecas ocultas que "a veces son bares, a veces seres humanos, a veces casas de juego, estaciones de metro o fábricas abandonadas", cuyas interconexiones resultan una "ecuación perfecta poblada por una imaginación frondosa, exuberante y desenfrenada en un libro lleno de información".

Para presentar la novela, Rogelio Riverón, director de Letras Cuba-nas, resumió que es la historia de un asesino que se queda solo consigo mismo y también la historia de la elección de un símbolo del bien, solo que desde la hipocresía y la soberbia, y llamó la atención sobre la ilusión de lo testimonial que produce Gala, pues toda la historia parece el fruto de un interrogatorio.

 

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