Miguel Díaz-Canel Bermúdez, vicepresidente del Consejo de
Ministros y miembro del Buró Político, destacó al respecto que la
experiencia en las jóvenes provincias de Artemisa y Mayabeque
constituye un momento fundacional en la educación superior cubana,
mientras asistimos a una universidad única donde van confluyendo
todos los saberes, con excepción de las ciencias médicas, precisó.
La Universidad de Artemisa, con una matrícula de más de 3 400
estudiantes en los diferentes tipos de cursos, crece ante todo desde
una importante vocación pedagógica y para el fortalecimiento de las
carreras de ciencias agropecuarias. Carlos Suárez Ponciano, rector
de la casa de altos estudios, indicó que este centro nace como
fusión de las universidades de ciencias pedagógicas, los centros
universitarios municipales y las filiales de la facultad de cultura
física.
En Mayabeque, la UNAH, con sus más de 4 000 estudiantes, resurge
para continuar aportando al desarrollo local, ahora con una visión
más coherente y holística. María Irene Balvín Arias, rectora de la
institución, especificó que esta se proyecta en una nueva dirección
al incorporar carreras pedagógicas y de cultura física a las de
perfil agropecuario y del área de las ciencias humanísticas,
económicas, empresariales y técnicas que impartía el centro.
En los actos conmemorativos, presididos por Rodolfo Alarcón,
ministro de Educación Superior; Ena Elsa Velázquez, ministra de
Educación; Cristian Jiménez, presidente del INDER, y Olga Lidia
Tapia, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido,
Díaz-Canel apuntó que la experiencia en ambas provincias tiene el
reto de funcionar de manera más pertinente, de perfeccionarse y
seguir creciendo en la formación de pregrado y postgrado, y en
materia de extensión universitaria e investigación científica.
"Y aunque está previsto que se evalúe por un periodo de dos años
para decidir luego su extensión al resto del país, creo que
constituye un experimento que no tiene marcha atrás, que en su
propia vida se irá superando y perfeccionando, y que allana el
camino a otras perspectivas de desarrollo para la educación
superior. Es, en definitiva, una idea bella que triunfa, y que
cuenta con el compromiso de profesores y alumnos".