Miles
de personas colmaron hoy las calles en las principales ciudades
europeas en rechazo a los programas de austeridad aplicados en el
continente, que provocan pobreza, desempleo y desigualdades sin
resolver la crisis.
Por primera ocasión en la historia se desarrolla de manera
simultánea un movimiento de esta envergadura, que abarca a 23 de los
27 países miembros de la Unión Europea, destacó en esta capital
Olivier Besancenot, del Nuevo Partido Anticapitalista.
El secretario nacional del Partido Comunista Francés, Pierre
Laurent, consideró la jornada como una buena noticia para todos los
trabajadores del continente y agregó que sin una movilización amplia
no serán escuchados por los gobiernos.
La convocatoria hecha por la Confederación Europea de Sindicatos
estuvo acompañada por sendas huelgas generales en España y Portugal,
así como paros parciales en Italia y Grecia, los cuatro países más
afectados hasta ahora por las turbulencias financieras en la zona
euro.
En España el país estuvo prácticamente paralizado durante todo el
día, lo que fue considerado como una seria advertencia para el
presidente del gobierno, Mariano Rajoy, quien enfrentó el segundo
paro en menos de un año.
Varios incidentes se produjeron en Madrid cuando la policía
reprimió a los manifestantes en la Gran Vía, una de las principales
avenidas de la capital española, lo cual causó, según el ministerio
del Interior, 45 heridos, una veintena de ellos policías, y 82
arrestos.
Similares hechos se registraron en algunas ciudades italianas,
donde miles de personas se congregaron para rechazar los planes de
ajuste aplicados por el primer ministro Mario Monti.
Las principales marchas, sin embargo, tuvieron lugar en la
pequeña ciudad de Terni, donde está la acería ThissenKrupp,
recientemente desmantelada.
Susana Camusso, secretaria general de la Confederación Italiana
del Trabajo, denunció que la austeridad estrangula el trabajo y
empobrece al país.
Las calles también se colmaron en la capital griega en respuesta
a un llamado de las principales organizaciones sindicales que
denunciaron la codicia de los empresarios, la especulación de los
bancos y la ineficacia del gobierno como causantes de la crisis.
Alemania, Reino Unido, Suecia, Finlandia, Bulgaria, Rumania,
Eslovenia, entre otros países, igualmente fueron sede de las
multitudinarias protestas de la población contra los programas de
ajuste neoliberal y la austeridad presupuestaria.
En Francia se organizaron más de 100 marchas en casi 70
departamentos del área metropolitana, que comprende el territorio
continental y la isla de Córcega.
Bernard Thibault, de la Confederación General del Trabajo,
destacó el hecho de que en la mayor parte de Europa los principales
sindicatos se hayan puesto de acuerdo en un mismo día y un mismo
movimiento para denunciar las políticas de austeridad.