Estados
Unidos recibió esta semana duros golpes en ONU a su política
exterior con la elección de Venezuela para el Consejo de Derechos
Humanos (CDH) y una nueva condena de la Asamblea General contra el
bloqueo a Cuba.
El primer revés se produjo el lunes cuando el país suramericano
consiguió 154 sufragios para pasar a formar parte del CDH, junto con
Brasil y Argentina, los otros Estados latinoamericanos electos en la
misma votación.
El segundo ocurrió ayer, cuando una votación sin precedentes de
188 Estados miembros repudió por vigésimo primer año consecutivo el
bloqueo económico, comercial y financiero impuesto desde hace medio
siglo contra Cuba.
En el caso de la elección de Venezuela, Washington compitió por
un segundo y último mandato en ese órgano con sede en Ginebra y
acumuló 131 votos después de una persistente incertidumbre que ponía
en duda el logro de ese objetivo.
La victoria de Venezuela trascendió el resultado numérico
conseguido para convertirse en un valioso triunfo político frente a
las intensas presiones realizadas por Estados Unidos y otros países
y organizaciones aliadas que trataron de impedirla.
Se trata de un espaldarazo a sus logros en materia de derechos
humanos y a su ordenamiento jurídico, reconocido a nivel
internacional como uno de los sistemas más garantistas en el mundo,
subrayó el embajador de Venezuela ante la ONU, Jorge Valero.
El diplomático destacó que su país alcanzó el respaldo del 81 por
ciento de todos los miembros de la ONU y más sufragios que los
obtenidos por las naciones occidentales también elegidas: Estados
Unidos (131), Alemania (127) e Irlanda (124).
Asimismo, ratificó el compromiso de Venezuela para fortalecer el
CDH, en especial en cuanto a procedimientos y mecanismos de
promoción y protección de los derechos humanos en el mundo.
En tiempos de la Revolución Bolivariana, la máxima del Estado
venezolano ha sido derechos humanos para todas y todos y no para
sólo unos pocos , enfatizó.
La elección de Venezuela también representó el apoyo de la
comunidad internacional a la argumentación presentada junto con su
candidatura, en la cual se sostiene que la Constitución política de
ese país es una de las más avanzadas a nivel universal.
La Carta Magna garantiza integralmente los derechos humanos y, a
través de su democracia participativa y protagónica y del más amplio
y plural debate de ideas, ha venido implementando políticas para
lograr la igualdad social, económica y cultural, el ejercicio civil
y político de los derechos, agrega el texto.
De esa manera el Estado venezolano impulsa, en la legislación y
en la práctica concreta, el respeto, la promoción, la realización y
la concepción de que los derechos humanos son universales e
indivisibles, puntualiza.
Junto con Venezuela, Argentina y Brasil, también fueron elegidos
Costa de Marfil, Etiopía, Gabón, Kenya y Sierra Leona (África),
Japón, Kazajstán, Pakistán, Surcorea y Emiratos Árabes Unidos
(Asia-Pacífico), Estonia y Montenegro (Europa Oriental) y Alemania,
Irlanda y Estados Unidos (Europa Occidental).
Ellos sustituirán el próximo 31 de diciembre a Camerún, Djibuti,
Mauricio, Nigeria, Senegal, Bangladesh, China, Jordania, Kirguistán,
Arabia Saudita, Hungría, Rusia, Cuba, México. Uruguay, Bélgica y
Noruega.
Y se sumarán para integrar el Consejo a Chile, Costa Rica,
Ecuador, Guatemala, Perú, Angola, Benin, Botswana, Burkina Faso,
Congo, Libia, Mauritania, Uganda, India, Indonesia, Kuwait, Malasia,
Maldivas, Catar, Filipinas, Tailandia, República Checa, Polonia,
Moldavia, Rumanía, Austria, Italia, España y Suiza.