MADRID.
— Una multitudinaria manifestación recorrió este sábado las calles
del centro de la capital española, en rechazo a los planes de
austeridad y a las cuentas públicas elaboradas por el Gobierno
español para 2013, que ahondan en esos recortes sociales.
Convocada por la Coordinadora 25-S, promotora de las protestas
que el pasado 25 de septiembre rodearon de forma pacífica la sede
del Parlamento, la marcha transcurrió sin incidentes, escoltada por
una veintena de furgones de la Policía Nacional.
Por segunda ocasión en una semana, los asistentes a la
movilización se concentraron en la plaza de Neptuno, a escasos
metros del Congreso de los Diputados, para mostrar su repudio a los
Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el venidero año.
Detrás de una gran pancarta en la que se leía "Proceso
constituyente. No a los presupuestos de la deuda", los manifestantes
corearon consignas como "Lo llaman democracia y no lo es, Esto no es
una crisis es una estafa o Vuestra deuda no la pagamos".
Además, portaron carteles con la palabra "No" y con dibujos de
tijeras, en alusión a los duros recortes sociales y laborales
aplicados por el Ejecutivo del derechista Partido Popular (PP) en
apenas 10 meses de gestión, y que se acentuarán con las cuentas
públicas del venidero año.
A su paso por una sucursal de la entidad financiera Bankia, los
indignados profirieron gritos como asesinos y ni un muerto más, en
alusión al hombre que el jueves último se ahorcó en la ciudad de
Granada, horas antes de ser desahuciado de su vivienda por no poder
pagar la hipoteca.
Fuentes de la Coordinadora dijeron al diario digital Público que
los datos del paro -con una tasa de desempleo que supera ya el 25
por ciento de la población económicamente activa- o el dramático
suicidio de ese hombre, podrían servir de revulsivo para que más
gente se rebele en la calle contra un Gobierno ilegítimo.
Acusaron al PP de darle la espalda a la ciudadanía y de seguir al
pie de la letra los dictados del Banco Central Europeo, el Fondo
Monetario Internacional y la Unión Europea, instituciones encargadas
de marcar el paso de las economías de los países de la Eurozona.
Con un desempleo que roza los seis millones de personas, la
exasperación social en España es cada vez más fuerte, a raíz de los
severos ajustes puestos en marcha por el gobierno de Rajoy para
reducir el déficit público.