MOSCÚ.
— Las causas que originaron hace medio siglo la Crisis de Octubre
siguen vigentes en la actual política de Estados Unidos hacia Cuba,
aseguró hoy el embajador de la mayor de las Antillas aquí, Juan
Valdés.
Durante la velada realizada en la Academia de Tropas Coheteriles
Pedro I, de esta capital, el diplomático recordó que fue la
operación secreta clasificada por Estados Unidos como Mangosta la
que originó los acontecimientos.
Incluía planes de asesinato, infiltración de bandas armadas, el
bloqueo económico, comercial y financiero, la generalización del
terrorismo y la satanización mediática de la Revolución que el 1 de
enero de 1959 convirtió a la isla en una nación soberana, dijo.
En presencia del coronel general Serguei Karakaev, jefe de las
Tropas de Misiles Estratégicos, directivos de la Asociación de
Amistad Rusia-Cuba y decenas de veteranos internacionalistas rusos
de aquella contienda, Valdés hizo un recuento histórico.
Recordó la invasión de Playa Girón en abril de 1961, primera gran
derrota de Estados Unidos en América Latina, proyecto heredado por
el presidente Kennedy de la administración anterior.
Ese fracaso estimuló la concepción de un plan que creara
internacionalmente una imagen de ingobernabilidad en Cuba, la cual
sería el pretexto de una agresión directa, dijo.
Valdés señaló que ante ese escenario, los gobiernos de Cuba y
Rusia decidieron soberanamente trasladar hacia la nación caribeña
cerca de 50 mil efectivos y 42 misiles de alcance medio.
Esta decisión también contribuía al mejorar la situación
estratégica para la Unión Soviética, pues en territorios europeos y
en submarinos ubicados cerca de sus costas Washington y sus aliados
mantenían una gran ventaja, aclaró.
Lo cierto es que la crisis puso al mundo al borde una
conflagración de consecuencias impredecibles, a partir de la
política imperial de Washington, que no ha variado, observó.
Medio siglo después, Estados Unidos mantiene el bloqueo
económico, comercial y financiero contra Cuba, a pesar de que
durante 20 años la Asamblea General de la ONU ha aprobado una
resolución sobre la necesidad de eliminar esa represalia genocida,
subrayó.
Las agresiones de todo tipo y el respaldo y la protección a
terroristas que caminan libremente por las calles del estado de
Florida continúan, denunció Valdés.
En un día como hoy, venimos a esta academia a expresar nuestro
agradecimiento y respeto a los veteranos internacionalistas que en
aquellos momentos de peligro decidieron unir su suerte a la de
nuestro pueblo, concluyó el embajador.
Por su parte, el general Karakaev convocó a rendir tributo a los
veteranos ya fallecidos, y resaltó el valor de los participantes en
la operación Anadir, nombre que la Unión Soviética dio al traslado
de sus fuerzas y medios hacia Cuba.
Durante la velada, el general mayor Mijail Makarov leyó una carta
del mariscal de la Unión Soviética Dmitri Yazov, quien por razones
de salud no pudo estar presente.
Yazov señala en el texto que acciones como la Operación Anadir y
más de 50 años de amistad a toda prueba cimentaron lazos
indestructibles entre los pueblos ruso y cubano.