NACIONES UNIDAS, 26 de octubre.— Cuba alertó hoy en la ONU sobre
el alto poder de destrucción alcanzado por las armas convencionales
y el desequilibrio existente entre las naciones industrializadas y
los países en desarrollo en cuanto a su producción, posesión y
comercio.
Durante un debate en la primera comisión de la Asamblea General
sobre armas convencionales, la delegada cubana Yadira Ledesma
reiteró las advertencias hechas en ese sentido por el Movimiento de
Países No Alineados, e instó a Naciones Unidas a encarar las causas
reales del tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras, entre las
que mencionó la pobreza creciente, el subdesarrollo y la falta de
oportunidades para todos.
Criticó, además, que los esfuerzos internacionales sobre ese
problema se concentren en enfrentar sus manifestaciones solo en los
países en desarrollo y no en combatir sus motivos más profundos y
determinantes.
La diplomática destacó la importancia del Programa de Acción para
prevenir, combatir y eliminar el tráfico ilícito de armas pequeñas y
ligeras en todos sus aspectos, y convocó a una mayor cooperación
internacional en esa materia. Igualmente, se pronunció por la
prohibición total de las llamadas municiones de racimo, por sus
efectos indiscriminados y el gran número de bajas civiles que
ocasionan.
Por otra parte, subrayó la falta de acuerdo y consenso registrada
en la reciente conferencia de la ONU relativa al Tratado sobre el
Comercio de Armas, y apuntó la necesidad de un proceso inclusivo y
transparente que tome en cuenta las posiciones y preocupaciones de
todos los estados para poder avanzar en las negociaciones sobre ese
tema.