El
huracán Sandy, que acaba de ocasionar daños en Cuba y Jamaica,
arremete hoy contra el archipiélago de las Bahamas.
Ante la embestida del meteoro se observa tensión en Nassau, donde
el primer ministro Perry Christie activó el Centro Nacional de
Operaciones de Emergencia (NEMA).
Se espera que el fenómeno impacte en el centro y noroeste de este
archipiélago de 13 mil 940 kilómetros de superficie, habitado por
más de 313 mil personas.
El Gobierno dispuso el cierre de todas las escuelas públicas y
privadas, las oficinas, los bancos, los aeropuertos, puertos y
puentes.
También orientó a la población extremar las precauciones, acopiar
provisiones y permanecer en sus viviendas e indicó que sólo laborará
el personal encargado de atender emergencias.
El sitio digital local thenassauguardian.com dijo que las
condiciones de tormenta ya se sentían a las 08:00 horas en las islas
Acklins y Crooked, Long Island y Exuma.
La situación empeorará después del mediodía a medida que las
islas vayan siendo afectadas por los vientos huracanados, alertó ese
medio de difusión.
La advertencia de huracán incluye el centro del archipiélago y es
válida para las islas Gran Bahama, Abaco, Bimini, Berry, Andros,
Eleuthera, Nueva Provicencia, Exuma, Cat Island, Cayo Rum, San
Salvador, Long Island y Ragged.
Según el último parte meteorológico regional Sandy es un huracán
categoría 2 en la escala Zaffir-Simpson, se encuentra al sur de
Great Exuma (Bahamas Centrales) y se mueve al norte a una velocidad
de 30 kilómetros por hora.
Lleva vientos máximos sostenidos de 165 kilómetros por hora, que
se sienten hasta 35 kilómetros del centro, y vientos de tormenta
tropical que alcanzan un radio de 220 kilómetros.
Se espera que sobre Bahamas caigan lluvias intensas en las
próximas horas y causan preocupación las marejadas que con la subida
de la marea pueden afectar las zonas costeras bajas.
Anoche el huracán atravesó de Sur a Norte las provincias más
orientales de Cuba, donde derribó cientos de árboles, postes
eléctricos y telefónicos y arrancó techos de viviendas, según los
recuentos preliminares.
La víspera Sandy causó una estela de destrucción en Jamaica,
donde dañó numerosas viviendas, provocó cortes energéticos, hubo que
refugiar a más de mil personas y se lamentó la muerte de un anciano
aplastado por un derrumbe.