Según explica Barbara Pesce-Monteiro, coordinadora residente de
las Naciones Unidas en Cuba, cuanto más son los países, más complejo
es el trabajo. "Nuestro entorno es de necesidades diversas, con
visiones políticas diferentes, niveles de riqueza y desarrollo
distintos, y no es fácil".
No obstante, la ONU está inmersa en proyectos de desarrollo
surgidos, mayormente, tras la cumbre Río +20, celebrada este año en
Brasil.
Para la Organización, uno de los temas más importantes y a la vez
preocupantes es el cambio climático. "Es un tema complejo", reconoce
la diplomática, "quien ya tiene un nivel de desarrollo, requiere un
uso excesivo de recursos naturales. Mientras, hay otros que todavía
están en desarrollo y saben que si se quieren seguir desarrollando
también necesitan de esos recursos. Luego están las naciones pobres,
que no tienen la capacidad de utilizarlos, y sin embargo, están
afectadas. Por ejemplo, en África hay muchos estados Islas sumamente
preocupados porque el crecimiento del nivel del mar les va a
afectar, y hay otros con vulnerabilidad a los huracanes. Así que es
un tema donde las negociaciones son muy complejas".
Ante la inquietud de muchos sobre el funcionamiento interno de la
Organización y el respeto a los principios expuestos en su Carta
fundacional, sobre todo al tratar cuestiones militares y de
seguridad, la funcionaria explica que, a pesar de todo, hay espacios
en los cuales no se violan los artículos del documento rector, como
es la Asamblea General, donde cada país representa un voto. "Hay
otros donde efectivamente hay poderes diferentes que tienen razones
históricas vinculadas a los acuerdos pos Segunda Guerra Mundial. Son
temas que se están debatiendo. Dentro del foro del sistema de
Naciones Unidas hay países como Brasil y Sudáfrica que están
aportando criterios y discusiones que son materia de acuerdo. Así
que, como todo evoluciona, yo también estoy orgullosa de ver cómo
podemos avanzar en este sentido".
El trabajo de Cuba dentro de la Organización es bien valorado por
Pesce-Monteiro, quien destaca que la Isla es una de sus naciones
fundadoras y uno de los países donde más se ejerce el
multilateralismo. "Cuba está muy presente en el trabajo de la ONU.
Está en nuestros consejos ejecutivos, forma parte de comisiones muy
importantes, pero también dentro de la Isla existe un trabajo junto
a la Organización que es muy relevante".
"Hay un espacio de intercambio y de diálogo muy interesante. Hay
áreas específicas que son prioritarias del país en las cuales
estamos trabajando, y yo quiero pensar que esto es porque Cuba
confía en las Naciones Unidas".
Pesce-Monteiro explica que, al ser este el Año Internacional de
las Cooperativas, han acompañado a Cuba en varios espacios de
reflexión. "Realmente estamos trabajando con una variedad de
cooperativas en el interior del país, y escoltando a Cuba en estos
nuevos desafíos que se ha puesto como objetivo".
"Me parece que el diálogo verdaderamente es de socios, de alianza
y de calidad. Conjuntamente definimos los retos, las cosas que
queremos hacer. La calidad del diálogo que hemos tenido ha permitido
que lo que vamos haciendo sean cosas estratégicas, no una sumatoria
de iniciativas sueltas, sino que se enmarca en las prioridades del
país, que están estratégicamente definidas y tienen un
acompañamiento que no es meramente económico o de inversión, sino
técnico, político y sustantivo. También hay muchos profesionales
cubanos que trabajan en la ONU para brindar cooperación en otras
naciones y participan en proyectos en otros lugares, son en su
mayoría médicos, investigadores y científicos".
La representante de la ONU en Cuba concluye felicitando a todos
por el aniversario de la Organización, pues "el día de las Naciones
Unidas es el día de todos, por eso lo festejamos".