ROMA,
24 Octubre.— El ex primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi,
anunció oficialmente este miércoles que retiró su candidatura como
jefe de gobierno de Italia para las elecciones legislativas del
2013.
"No me presentaré como candidato a la presidencia del Consejo de
Ministros", afirmó en un comunicado el líder conservador, de 76
años, que tuvo que dimitir en noviembre de 2011 debido a la crisis
financiera en Italia.
El ex jefe de gobierno y magnate de las comunicaciones, que
llevaba meses creando dudas sobre sus intenciones, dejará el lugar a
"un sucesor", cuyo nombre será escogido tras una consulta o unas
elecciones primarias que el Pueblo de la Libertad (PdL) convocará en
diciembre.
"Por amor a Italia no me presento", escribió el controvertido
líder italiano.
"Por amor a Italia se pueden hacer locuras y cosas sabias. Hace
18 años entré en política, una locura y una falta de sabiduría:
ahora prefiero dar un paso atrás por los mismos motivos de amor que
me empujaron a moverme entonces. No volveré a presentar mi
candidatura a primer ministro, pero sigo al lado de los más
jóvenes", afirmó Berlusconi en la nota.
"Lo que me corresponde ahora es dar consejos", agregó.
"Con elecciones primarias abiertas en el Pueblo de la Libertad
sabremos antes de que termine diciembre quién será mi sucesor, tras
una competición serena y libre entre personalidades distintas e
ideas diferentes basadas en valores comunes", subrayó.
Berlusconi apunta el 16 de diciembre como fecha para las
primarias de su partido.
"Serán los italianos que creen en el individuo y en sus derechos
naturales, en la libertad política y civil ante el Estado, quienes
abran democráticamente una página nueva de una historia nueva",
afirmó.
Berlusconi fue sustituido por el ex comisario europeo Mario Monti,
un tecnócrata que le sucedió como inquilino del Palazzo Chigi, sede
del gobierno.
El "Cavaliere" se mostró positivo en cuanto al trabajo del
gobierno tecnócrata de Monti.
"Él y sus colaboradores han hecho lo que han podido, es decir,
mucho, dada la situación institucional, parlamentaria y política
interna, y las condiciones en Europa y el mundo, dentro de las
cuales nuestra economía y nuestra sociedad han afrontado una gran
crisis financiera", escribió.
"Se han cometido errores, algunos de ellos reparables, empezando
por (...) ciertas medidas fiscales equivocadas, pero la dirección
reformadora y liberal, esencialmente, ha sido clara", añade.
Su retirada de la carrera llega cuando su partido afronta una ola
de escándalos de corrupción, principalmente en las regiones de Lazio
(Roma) y Lombardía (Milán).
Además no deja de especularse con la creación de un nuevo partido
similar a Forza Italia, que propició su entrada triunfal en política
en 1994.
Por su lado, la izquierda está fraccionada.
El Partido Democrático (PD) prepara elecciones primarias, y una
parte de la opinión, sobre todo los jóvenes, está apoyando
movimientos antipartidos, como el del ex cómico Beppe Grillo.
Mario Monti, que goza de una buena popularidad, no descartó a
fines de septiembre dirigir el próximo gobierno, una opción que
hasta entonces descartaba.
"Si hay circunstancias en las que podría servir al país de forma
útil después de las elecciones, no descartaría nada", dijo.