JATIBONICO, Sancti Spíritus.— Disminuir el tiempo perdido por
roturas e interrupciones operativas, principal insatisfacción de la
pasada zafra, constituye objetivo cardinal de los trabajos de
reparación y mantenimiento que se llevan a cabo en el central
Uruguay, de este municipio, con vistas a la campaña azucarera
próxima a iniciarse.
Vladimir Gómez, director de la Unidad Empresarial de Base,
explicó que a pesar de los resultados conseguidos en la anterior
contienda, en la que el ingenio jatiboniquense se mantuvo a la
cabeza de sus similares en el país, la industria aumentó el tiempo
perdido respecto a la campaña 2010.
Según el directivo, de las 132 paradas que tuvo el central a lo
largo de toda la zafra, 111 fueron por situaciones presentadas en el
área de basculador-molino, sobre todo por roturas de motores,
precisamente donde técnicos y obreros ejecutan ahora las labores más
profundas.
"Como en el futuro debemos incrementar el tiro directo de materia
prima, en el basculador estamos realizando una inversión
determinante, consistente en incrementar un juego de cuchillas, de
manera que en lo adelante la caña pueda entrar más limpia a los
molinos", explicó.
Terminar la automatización de la alimentación del tándem,
estabilizar el proceso de abasto y la molida horaria y restablecer
la totalidad de los motores de alto voltaje averiados en la última
zafra —50 en total—, figuran entre los trabajos que se acometen hoy
con vistas a asegurar mayor eficiencia en la cosecha por venir.
El objetivo en Uruguay es concluir las reparaciones para el 30 de
noviembre, de modo que se pueda disponer de suficiente tiempo para
probar la maquinaria y corregir lo necesario antes de iniciar la
cosecha.
La disciplina tecnológica del colectivo y la respuesta del mismo
a no pocos imponderables, en particular a problemas surgidos con los
motores de alto voltaje, mantuvieron al Uruguay como puntero de la
pasada zafra, ocasión en la que se convirtió en el primer ingenio
del país en cumplir su plan técnico económico: molió con encomiables
índices de eficiencia, sobrepasó su compromiso de entrega de
corriente al Sistema Electroenergético Nacional y duplicó la
producción planificada de alimento animal (miel, urea y bagacillo).