|
Cadena de impagos en el MITRANS
Marcar el paso con las cuentas claras
MAYLIN GUERRERO OCAÑA
Al cierre de diciembre del 2011, el Ministerio de Transporte no
figuraba entre los diez organismos con mayor incidencia en las
cuentas por cobrar y por pagar vencidas, situación que se mantuvo en
el primer semestre de este año con una evolución favorable, según
indica el informe presentado en la última reunión ampliada del
Consejo de Ministros.
El
Ferrocarril tiene elevados saldos por cobrar fuera de términos
contractuales.
Al finalizar el mes de junio las cuentas por cobrar totales del
MITRANS ascendían a 164,6 millones, de los cuales 36,7 millones eran
cuentas fuera de término. Mientras que las por pagar presentaban
totales en el orden de los 121,1 millones, de ellos 27,1 millones
pertenecían a cuentas vencidas.
Datos más actualizados, que evidencian la paulatina mejoría
experimentada por el organismo en lo referido al cumplimiento del
término de las cuentas por cobrar y por pagar, las aporta a
Granma Naima Alfonso Acosta, viceministra del sector.
"Al cierre de agosto las cifras totales por cobrar decrecieron a
133 millones, de los cuales correspondían a cuentas vencidas 25,3
millones; mientras las por pagar totales tenían un saldo de 74
millones, de estos 33,2 millones estaban fuera de término".
SANEAR LAS CUENTAS INTERNAS
El MITRANS es un organismo eminentemente prestador de servicios,
de ahí que sus empresas dependen en gran medida de la disciplina
contractual de las entidades externas que reciben los servicios de
transportación. Por eso los montos más representativos por cobrar se
encuentran fuera del ministerio.
Mientras, los montos por pagar recaen mayoritariamente dentro del
propio organismo, producto de las numerosas relaciones que existen
entre sus empresas. Los máximos esfuerzos se han dirigido entonces a
lo interno, o sea, a conciliar las cuentas por pagar y cobrar entre
sus entidades deudoras y acreedoras.
La ejecución de un clearing financiero constituyó una de
las medidas implementadas para eliminar las cuentas vencidas en el
orden interno. Este mecanismo se refiere a "limpiar" cadenas de
impago que pueden reducir sus montos, para lo cual se identifican
claramente todos los eslabones de la cadena.
Es decir, cuando un número de empresas de un mismo Grupo o
Ministerio presentan cuentas por cobrar entre sí, se ordena una
cadena secuencial sobre el pago que realizaría la primera entidad,
de forma tal que un mismo dinero se va pagando de una empresa a
otra, eliminando las cuentas por cobrar y pagar entre ellas.
Ese fue el caso de la Unión de Ferrocarriles de Cuba (UFC), que
representaba más del 90 % del total de la cadena de impagos dentro
del organismo, señala Alfonso Acosta.
"El proceso comenzó —explica— por la asignación de capital de
trabajo por 88,7 millones de pesos, por la vía del presupuesto del
estado, a cuatro empresas deudoras del Ferrocarril para que, a
partir del pago a la entidad acreedora de la propia organización,
circulara por toda la Unión de manera similar, hasta reducir la
cadena de impagos".
La UFC se encuentra inmersa además en un proceso de
reestructuración organizativa y funcional, con lo cual se estima
disminuyan sus cuentas fuera de término, y los gastos totales, así
como se incrementen sus utilidades.
Por otra parte, la funcionaria resaltó que en el orden interno
las cuentas por cobrar vencidas se mantienen mensualmente entre los
ocho y diez millones, lo cual indica que se debe trabajar más para
lograr que los acuerdos contractuales pactados entre las empresas
del Transporte sean el reflejo de la contabilidad, pues a veces se
quedan en la parte comercial.
LA INDISCIPLINA DE LOS ACREEDORES TAMBIÉN CUENTA
En la pasada cosecha de papa, la empresa Transcargo, del MITRANS,
rentó contenedores refrigerados a Acopio para que la papa saliera
del surco directo a un contenedor refrigerado, y de ahí al
frigorífico para evitar la pérdida de parte del tubérculo en su
camino hacia los almacenes refrigerados. A punto de prepararse la
Agricultura para la próxima cosecha, todavía Acopio le debe algunas
facturas de ese servicio a Transcargo; y hoy se trata de lograr un
entendimiento entre las partes.
La Unión de Camiones y el Ferrocarril mantienen elevados saldos
por cobrar fuera de términos contractuales, pero no deben suspender
algunos de sus servicios por esta causa debido a que se perjudicaría
la población, al afectarse la cadena de distribución o
comercialización de producciones vitales para el desarrollo del
país, como los productos de la canasta básica o los áridos extraídos
de las canteras destinados a la construcción de viviendas.
En esta situación se encuentran otras entidades como Cubataxi,
Escolares y Navegación Caribe (cabotaje), que no pueden detener el
servicio a los incumplidores porque las afectaciones económicas y
sociales serían también muy costosas. Esas empresas son perjudicadas
por el incumplimiento de los contratos por parte de organismos que
no van parejos en la organización de los cobros y los pagos.
Una parte de las cuentas por cobrar vencidas recaen en organismos
o Consejos de la Administración Provincial que son presupuestados,
como Salud Pública y Cultura, que no pagan a tiempo a entidades que
les ofrecen servicios, como la importadora del MITRANS, Cubataxi y
Transporte Escolar.
Entre los organismos que más deben al MITRANS, la viceministra
mencionó a los Ministerios de la Industria Sidero-mecánica (Empresa
de Recuperación de Materias Primas), Construcción (Unión del
Cemento), AZCUBA, Agricultura (Acopio), Turismo, Comercio Interior y
la Industria Básica. Mientras que como deudor los mayores impagos
del MITRANS, por concepto de combustible, se concentran en la
Industria Básica.
QUEDA MUCHO POR HACER
La falta de conciliación de las cuentas por cobrar registradas en
la contabilidad, la no correspondencia de los plazos de pago con las
características de las operaciones o servicios, la no actualización
de los contratos y el desconocimiento o rechazo por parte de los
empresarios de las variantes financieras para disminuir las cuentas
fuera de término, son algunas de las deficiencias que aún permiten
el florecimiento de las cadenas de impagos vinculadas al Transporte.
A estas se agregan otras como las deficientes relaciones
contractuales en las actividades económicas y la existencia de
contratos débiles que dan pie a la negativa de algunas empresas a la
aceptación de determinadas obligaciones.
Para evitarlas, la viceministra destacó que debe existir un
espacio de constante revisión de la ejecución de la letra viva de
los contratos donde se exija, a través de cortes periódicos, el pago
de la facturación ya realizada que se encuentra en cuentas por
cobrar.
"Y si en ese proceso conciliatorio alguna empresa no puede pagar
por determinados motivos, con los cuales las partes están de
acuerdo, entonces se debe modificar el contrato a través de anexos
con este nuevo acuerdo, porque al llegar la fecha de vencimiento se
deben declarar vencidas, y el proceso de reclamación por la vía de
la Sala de lo Económico del Tribunal demora".
Agregó que se debe utilizar mucho más la letra de cambio
domiciliada en los contratos, por ser un instrumento que permite
cobrar más rápido, abreviar los intervalos que pueden existir en el
proceso conciliatorio, a la vez que evita el empleo innecesario de
personal y el gasto de otros recursos, así como permite entablar
procesos de reclamaciones ante incumplimientos de estos instrumentos
de pago.
"Aunque estamos ganando en el uso de los efectos, hay poco empleo
de la letra de cambio, no hemos logrado que se incremente su uso con
el nivel de seguridad que proporciona. Porque si el cliente desde el
mismo momento en que se está firmando el contrato no quiere aceptar
la letra de cambio por cualquier causa, a nivel de organismo podemos
interceder un poco más, pues al final son servicios que debemos
brindar".
Pero más que todo, se necesita exigir la responsabilidad y
sistematicidad de quien interviene en la contratación y en el
cumplimiento de los deberes pactados, para alcanzar la efectividad
empresarial que requiere hoy la economía del país. |