El
vicepresidente colombiano, Angelino Garzón, anunció hoy la
posibilidad de renunciar ante la situación de salud que enfrenta con
la reciente detección de un tumor cancerígeno en la próstata,
mientras se recupera de anteriores dolencias.
No descarto la presentación de mi renuncia, dijo hoy en
declaraciones a medios locales, y que el Congreso en pleno decida si
la acepta o designa a un nuevo vicepresidente en mi reemplazo.
El principal interesado en mi salud y la de mi esposa, Monserrat
Muñoz, soy yo, subrayó tras recordar que a su cónyuge la operaron
hace poco tiempo de un cáncer de riñón que implicó la extirpación de
uno de esos órganos y parte de la vejiga.
Garzón reafirmó que en estos momentos lo único que necesita es
tranquilidad espiritual y ausencia absoluta de estrés. No soy un
enamorado de mi cargo ni tampoco un rehén de él, puntualizó.
El vicepresidente colombiano fue sometido a mediados de año a una
operación del corazón y sufrió, casi a la par, un accidente cerebro
vascular que lo mantuvo en coma tres días y le dejó secuelas de las
cuales logró recuperarse paulatinamente, aunque aún padece
limitaciones motrices que exigen ejercicios diarios de
rehabilitación.
Según pronósticos médicos, el cáncer de próstata que lo aqueja no
presenta ramificaciones, está circunscrito a una zona determinada y
no es agresivo.
El equipo médico que lo atiende prefirió elegir el método de la
radioterapia, con 39 sesiones programadas al cabo de las cuales el
tumor habrá desaparecido, aseguran.