Reapertura de la Biblioteca Nacional José Martí

Renovado compromiso con la memoria y el patrimonio cultural de la nación

Pedro de la Hoz
pedro.hg@granma.cip.cu

Los trabajadores de la Biblioteca Nacional José Martí renovaron este lunes su compromiso con la preservación y promoción de la memoria histórica y con la salvaguarda del patrimonio cultural cubano durante el acto de reapertura de la institución.

Foto: Anabel Díaz MenaNoelia Romero recibe el diploma que acredita su medio siglo de trabajo ininterrumpido en la Biblioteca Nacional.

En presencia de Miguel Díaz- Canel, miembro del Buró Político del partido y vicepresidente del Consejo de Ministros, bibliotecarios, intelectuales artistas y representantes diplomáticos recibieron una detallada explicación de las tareas emprendidas dos años atrás para rehabilitar constructivamente la imponente edificación situada en la Plaza de la Revolución y reanimar sus servicios.

Al acto, que contó además con la asistencia de José Ramón Fernández y Abel Prieto, asesores del Presidente del Consejo de Estado y de Ministros; Rafael Bernal, ministro de Cultura; Miguel Barnet, presidente de la UNEAC y el historiador Eusebio Leal, siguió un recorrido por las dos primeras plantas en el que se pudo apreciar la ostensible mejoría en las áreas de atención al público, la restauración del lucernario que corona e ilumina el vestíbulo, la instalación de Ernesto Rancaño que en la escalera que conduce al segundo nivel recrea la efigie de Martí conformada por 365 colibríes que simulan vuelo, y la contribución de decenas de artistas cubanos a la colección patrimonial de la Biblioteca.

Hubo reconocimientos para los constructores y los inversionistas, a la colaboración del Ministerio de Cultura, el Ministerio del Interior, la Oficina del Historiador de la Ciudad y la Agencia Española de Cooperación Internacional, pero de modo muy especial a los trabajadores de la propia Biblioteca, simbolizados en dos especialistas que justamente acaban de cumplir 50 años de servicio en la institución, distinguidas ambas con el Diploma de Oro, Araceli García Carranza y Noelia Romero.

Entre los datos aportados por el doctor Eduardo Torres Cuevas, director de la Biblioteca, que ilustran la magnitud de los trabajos culminados, destaca la restauración y pulido de 8 000 metros cuadrados de mármoles en pisos y columnas, la impermeabilización de cinco cubiertas, la dotación de un moderno sistema de detección y extinción de incendios, la reposición de montacargas, elevadores, y la renovación del mobiliario. Y en primerísimo plano, el reordenamiento y catalogación de los fondos que suman linealmente 94 kilómetros de estanterías.

 

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