Un
nuevo acercamiento del público cubano al teatro alemán contemporáneo
tiene lugar en La Habana desde el sábado último con estrenos,
talleres, lecturas y un invitado muy especial, el dramaturgo Roland
Schimmelpfennig, cuya pieza El dragón de oro, representada
por Teatro de la Luna, se ha convertido en uno de los mayores
sucesos escénicos en la isla durante las más recientes temporadas.
Schimmelpfennig marcó el punto de arrancada con el estreno del
montaje de Peggy Pickit ve el rostro de Dios, por la Compañía
del Cuartel que dirige Sahily Moreda, este martes protagonizará a
las 4:00 p.m. en el Centro Bertolt Brecht la lectura que conducirá
el maestro Carlos Pérez Peña de El niño que vuela, y asistirá
a las funciones de El dragón de oro, hasta el jueves en horas
de la noche en la sala Adolfo Llauradó.
Hoy a las 5:00 p.m. en el Brecht sostendrá un conversatorio, el
viernes 26 compartirá en el propio Brecht con Judith Maiworm una
charla sobre la actualidad del teatro alemán y una hora después
presentará su libro Geometrías de la locura, editado por
Tablas Alarcos.
En este proyecto conjunto del Consejo Nacional de las Artes
Escénicas, del Instituto Goethe de Cultura Alemana y la embajada de
Berlín en La Habana, se contemplan cuatro estrenos y tres
reposiciones.
Además de la ya citada Peggy Pickit... , este martes se
estrenará El ciervo encantado, una versión de Woyzeck, el
clásico de Georg Buchner, recreado por William Ruiz; y un grupo de
actores comandados por Rogelio Orizondo en el Brecht darán vida a
Perros que jamás ladraron, sobre la cineasta Leni Riefenstahl,
quien fue la vocera fílmica del Tercer Reich; mientras el sábado 27
en la Llauradó el experimentado y audaz Carlos Díaz llevará a las
tablas su visión de la dramaturgia del inquietante director de cine
Rainer María Fassbinder con el espectáculo Gotas de agua sobre
piedras calientes.