Médicos
argentinos graduados en Cuba y agrupados en el Proyecto Tatú
atendieron desde 2008 hasta hoy, de forma gratuita, a casi 30 mil
pacientes de barrios y asentamientos cuyos pobladores viven en
condiciones de extrema pobreza.
En estos años, Proyecto Tatú acometió 18 misiones en igual
cantidad de barriadas, la mayoría de ellas tomas de tierras, donde
habitan unas 115 mil personas, de las cuales 28 mil 844 recibieron
sin costo atención clínica, pediátrica, obstétrica y psicológica,
precisó la organización.
Al hacer su cuarto balance anual de trabajo, los egresados de la
Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) de La Habana constataron
además que en ese lapso entregaron gratis más de 28 mil 400
medicamentos, cerca de dos mil plantillas ortopédicas para niños y
realizaron cinco cirugías de Labioleporino.
En la más reciente de las tareas acometidas, la llamada Misión
Valle grande, en el barrio 14 de Febrero de la localidad bonaerense
de Longchamps, han aplicado toda la experiencia adquirida a lo largo
de estos años de trabajo y, más allá de las prestaciones de salud,
avanzaron también en el tema cultural.
De este modo, abrieron una Escuela de Oficios en la que se
imparten cursos de computación, carpintería, bijouterie (confección
de bisutería) y fotografía, y mediante la aplicación del programa
cubano Yo, sí puedo, alfabetizaron a una docena de iletrados.
También allí prevén abrir antes que concluya este año la Escuela
de Promotores Solidarios de Salud Dr. Salvador Allende y poner en
funcionamiento, con local propio, el Centro de Cuidado Integral de
la Salud Dr. Miguel Enríquez .
De esta experiencia, subraya el informe, se han nutrido también
egresados de la ELAM procedentes de Costa Rica, El Salvador, Brasil,
Nicaragua y Uruguay, quienes formaron parte de algunas de las 18
misiones emprendidas.
Propuesta Tatú, explicó el coordinador del proyecto, Gino
Straforini, surgió sustentada en la idea de la reinserción de los
jóvenes argentinos que fueron a estudiar a Cuba para después
reincorporarse a la salud pública en el país y sumarse al trabajo
social en los sectores que más lo necesitan.
Tatú recordó- significa número tres en la lengua congoleña
swahili, y fue precisamente ése el nombre adoptado por el comandante
Ernesto Che Guevara durante la lucha guerrillera por la
independencia del Congo belga -hoy Zaire- luego del asesinato del
presidente Patricio Lumumba, en 1961.