La playa se ve amplia y limpia, puntualiza Yanisley Reynaldo
Mora, al frente de la Dirección Municipal de Planificación Física.
"Fueron eliminadas 53 instalaciones. Había casas de visita, cabañas,
almacenes y muchos otros locales de servicio pertenecientes a planes
vacacionales que permanecían aquí desde hace décadas".
Los organismos y entidades propietarios de las instalaciones,
entre ellos la Delegación Provincial de la Agricultura, el Grupo
Empresarial de la Construcción y las empresas Azucarera Provincial y
Constructora del Poder Popular (ECOPP), trabajaron con rapidez y
organización.
"Se orientó dejar el terreno en su estado natural, por eso no
quedaron cimientos. También hubo correcciones en la reforestación y
plantaron posturas de uva caleta, una de las especies que crecen en
las costas", acentúa Yanisley.
Fue orientado controlar y dar destino a los recursos salvables.
Por ejemplo, la ECOPP del municipio "rescató" techos de cinc,
muebles sanitarios y componentes de instalaciones eléctricas aptos
para ser reutilizados.
La misma entidad encontró uso a los escombros. "Una parte
importante fue asimilada por el Centro de Producción de Materiales,
donde los clasificaron y convirtieron luego en polvo y granito, para
usarlos en la fabricación de bloques".
Queda pendiente una limpieza definitiva en el área recién
liberada de edificaciones estatales, porque hay fragmentos de
materiales o piedras que molestan a los bañistas mientras caminan,
comenta la joven directora de Planificación Física en el municipio.
Amparados por el Decreto-Ley 212, promulgado con el fin de
proteger el litoral, además de la embestida contra las edificaciones
levantadas sobre la duna, aquí han eliminado cercas de cardona,
trasladaron más de 40 tráileres y contenedores, al tiempo que
reacomodaron varias decenas de kioscos de trabajadores por cuenta
propia.
Rafael Driggs Fuentes, especialista en ordenamiento territorial y
urbano de la Delegación Provincial de Planificación Física,
considera un acierto haber comenzado con la eliminación de las
propiedades estatales, pues los particulares saben que se cumplirá
lo legislado llegado el turno.
"El estado actual de la playa se debe a la visión integral del
plan de ordenamiento establecido. Los dirigentes del gobierno y el
personal de Planificación Física del municipio tienen el
asesoramiento de funcionarios de Ciencia, Tecnología y Medio
Ambiente", señala.
Geógrafo de profesión, ubica sobre el terreno las zonas y puntos
señalizados en el croquis que lleva consigo, al tiempo que habla de
proyectos: "En las fases siguientes, cuando sean eliminadas las
viviendas particulares situadas en la zona costera y reubicadas en
otros sitios, la vía en la que estamos dejará de ser usada por
vehículos y se transformará en paseo exclusivo para personas".
Con el color azul del área por restablecer también se identifica
un sinuoso estero. Debe ser salvado, explica, para que la playa
recupere la dinámica del proceso natural de acumulación de arena.
Igualmente hará resurgir la laguna que dejó de ser parte del
ecosistema costero en la misma medida en que creció en sus
alrededores el número de viviendas e instalaciones sociales.
"Argumentos como este —enfatiza— son necesarios para que las
personas entiendan que las acciones de ordenamiento territorial
realizadas en las costas pretenden el bien común".