Una acción importante en este sentido lo constituye la confección
de un Plan Nacional de Seguridad Vial, idea que surge a partir de la
necesidad de perfeccionar la administración de la seguridad vial en
el país y que propone acciones para avanzar de forma sostenible en
la reducción de los accidentes.
Para conocer más sobre el tema Granma conversó con el
ingeniero Carlos Hernández Roque, uno de los primeros en estudiar
las insuficiencias en el modo de administrar la seguridad vial a
partir de la colaboración que estableció en el 2006 con el doctor en
ciencias Eberto P. Gutiérrez Morales, del Centro de Estudios en
Técnicas Avanzadas de Dirección, de la Universidad de Sancti
Spíritus.
—¿En qué consiste este Plan?
"Muchos países han confeccionado este tipo de plan para reducir
los accidentes de manera sostenible. El nuestro, con un carácter
multidisciplinario y multisectorial, contempla la seguridad vial de
una forma sistémica y con un enfoque integral, pues agrupa las
acciones de cada organismo encargado de velar por esta y define las
responsabilidades de cada uno con vistas a fortalecerla.
"El Plan posee sistemas de monitoreo diseñados para verificar que
los organismos cumplan los objetivos que proponen, convirtiéndose en
una estrategia y un plan de acción con responsables, fechas de
ejecución y recursos necesarios para su cumplimiento.
"Al mismo tiempo, también enfoca la temática de la administración
de la seguridad vial, donde se identifican determinadas funciones
como la planificación, la organización, el mando (ejecución,
dirección, coordinación) y el control.
"A diferencia de otros países, Cuba cuenta con una Comisión
Nacional de Seguridad Vial, pero este es un organismo consultivo y
coordinador, no administrativo. Debemos avanzar más en este aspecto,
si bien nuestro país tiene la ventaja de tener una sociedad basada
en el principio de la planificación, que facilita la toma de
decisiones".
—¿Cuáles son los organismos que forman parte de él?
"Los Ministerios de Transporte y del Interior, y algunas de sus
entidades, pues según la Ley 109 constituyen los organismos rectores
de la seguridad vial. Al interior del primero podemos mencionar el
Centro Nacional de Vialidad, la Empresa de Revisión Técnica, las
Escuelas de Seguridad Vial y Conducción, el Grupo Nacional de
Seguridad Vial, y dentro del Ministerio del Interior están el
Registro de Vehículos, Ingeniería de Tránsito, la Dirección Nacional
de Tránsito, entre otros.
"Igualmente, se consultan otros como Economía y Planificación,
pues la seguridad vial también es una cuestión de financiamiento, el
Ministerio de la Construcción, con el tema de las carreteras y su
mantenimiento, y las universidades, motor impulsor de las
investigaciones relacionadas con el tema. También tiene en cuenta
los intereses del usuario de la vía y el actual reordenamiento del
que es objeto el transporte en Cuba".
—¿En qué fase de elaboración se encuentra?
"Actualmente, se confecciona el Plan Nacional, que definirá las
principales líneas de trabajo, y que tendrá una estructura que
bajará desde el nivel nacional hasta el local, o sea, planes
provinciales de seguridad vial atemperados a las características de
cada territorio.
"Basado en los principios de la dirección estratégica, está
diseñado en dos fases. La primera, en la que estamos inmersos, es la
parte conceptual. Incluye el diagnóstico estratégico, con las
debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades, que permite la
definición del diseño estratégico.
"A partir de ahí, en una segunda etapa, se tienen que elaborar
los diferentes proyectos o programas a los que se les definen
presupuestos, planes de ejecución y sistemas de monitoreo para pasar
a su implementación, siempre teniendo en cuenta el tema
costo-beneficio y que sean proyectos cumplibles".
—¿Qué beneficios traerá el Plan para la seguridad vial?
"La integración de las acciones de los organismos y el
conocimiento de estas por los involucrados posibilitarán estar mejor
preparados ante la ocurrencia de accidentes y dar un salto
cualitativo en materia de enfrentamiento a esta epidemia.
"Al tenerse un enfoque integrador del sistema, se evitará el
derroche de recursos, pues en conjunto se podrá determinar mejor las
vías de financiamiento para el sistema de la seguridad vial, y
darles un empleo más eficiente.
"Cuba tiene condiciones y fortalezas para avanzar mucho más si se
logra una mejor administración del sistema, que permitiría una
intensificación de la eficacia de las campañas de comunicación, la
implementación de auditorías de seguridad vial, entre otros
beneficios".